Salidas de emergencia bloqueadas o inundaciones que afectan al tendido eléctrico, otros de los problemas de la instalación

José Gómez, presidente del comité de empresa de la piscina de Getafe Norte, ha recibido amenazas por parte de la empresa de que va a emprender acciones legales contra él por las declaraciones que hizo ayer a este medio. «Rectifico el error que cometí diciendo que en el momento de producirse el infarto de un usuario no había nadie del servicio médico disponible: acudió un enfermero, aunque la primera atención la recibió de un médico que había allí haciendo ejercicio. Pero fue cuestión de suerte, porque al menos cuatro horas al día no hay nadie». De siete a ocho de la mañana, al medio día de dos a cuatro y luego por la tarde a partir de las nueve y media de la noche.

«Pero lo verdaderamente importante es que los trabajadores están al límite. Están con ataques de ansiedad y un nivel de estrés insoportable, con miedo a darse de baja por si hay represalias, gente que viene con dolores terribles por esta causa…». La lista de tropelías que denuncia Gómez no tiene fin.

Pero no solo eso, sino que hay deficiencias en la instalación que han sido puestas en conocimiento de la empresa pero no se solventan. «Hay puertas de emergencia que se bloquean, con el riesgo que eso conlleva». Desde el comité lo han puesto en conocimiento de la empresa, que aún no ha tomado medidas. «También hay problemas cuando en la piscina de aprendizaje hay un aforo muy alto porque se desborda y hay inundaciones, el agua se filtra y cae sobre los conductos eléctricos. Han puesto un parche, pero el agua sigue saliendo», asegura Gómez.

Raquel González - Directora Grupo Capital