Colas inquietas

culturainquieta_jul2014

Cultura inquieta crece, va cambiando de ubicación asumiendo cada vez más público, y consolidándose como festival de relevancia. Pero no van acorde de los nuevos tiempos en lo que a gestión se refiere. En los primeros días del festival, las largas colas para acceder al recinto (a pesar de contar con el abono) fueron la crítica generalizada. Un sistema informático lo hubiera solucionado más rápido. Cabe preguntarse si las numerosas pulseras blancas de invitados tuvieron que aguardar también la cola.

 

Raquel González - Directora Grupo Capital