Cuando el amor tiene diferentes formas

GETAFE/Rincón psicológico (20/09/2018) – Quizás muchas veces te has planteado si el amor es un constructo único o si está inmerso en una gran variedad de formas como personas existan.

Si abarcamos etimológicamente el concepto de amor nos encontramos con el sentimiento vivo de afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo bueno pero, ¿es este amor único? El ser humano en su capacidad de amar, ¿puede amar a varios seres a la vez?

Dicen que el amor es la fuerza más poderosa y que es capaz de transformar el mundo.

Si esto es así la fantasía de poder amar a varios seres a la vez sería posible y si nos permitiéramos ir más allá seríamos capaces de realizar un cambio profundo en el ser humano.

¿Cuál es el miedo o el respeto entonces de amar a varias personas a la vez? ¿Quizás limitemos nuestro deseo y antepongamos el miedo o los prejuicios de que eso no es correcto negándonos de esta forma a abrir nuevas posibilidades de amor?

Nos imaginamos amando a un ser querido, a la familia, nuestros hijos, la pareja, una mascota e incluso nos emocionamos ante una obra de arte si nuestra sensibilidad conecta con ella podemos describir sentimientos de amor hacia la obra, parece lógico, comprensible y cercano, poder tener la capacidad de amar a varias cosas o personas a la vez pero, ¿qué sucede cuando hablamos de pareja y nos enamoramos de más de una persona? ¿Es esto posible?

Existe la tendencia en estos últimos tiempos de hablar de relaciones poliafectivas, son personas que libremente y desde una raciocinio exquisito han decidido poner en práctica que es esto de amar a varias personas a la vez, compartir experiencias con ellas y compartir algo más que la cotidianidad.

Si preguntamos a estas personas si dejaron de amar a sus seres queridos por ese amor en relaciones cercanas con varias personas su repuesta será no.

El amor traspasa fronteras y con cada persona existe un compartir único, relaciones que aportan un plus y relaciones cuya función es avivar lo que parecía dormido.

Por tanto sí es posible amar a varias personas a la vez cuando de pareja se trata. No es fácil pues nuestra ilusión aparente de sentirnos únicos para el otro al compartirnos se diluye pero si nos abrimos a la experiencia de que no soy único para nadie sino único para mí la concepción que nos rodea cambiará.

¿Por qué ignorar el sentimiento vivo de amor de poder compartir camino con varias personas a la vez en una relación?

Abrirnos a la experiencia de amar a varias personas a la vez que nos aportan permitirá navegar en la adversidad, sentirnos más seguros con nosotros mismos, con menos miedos y permitirá saber que no necesito al otro de una forma imprescindible y determinante para caminar.

El enriquecimiento de poder compartir vida con varias personas nos permitirá ser más flexibles , menos exigentes y generar menos demandas en el otro.

Más información en www.cspsicologia.es

 

 

Redacción Getafe Capital

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