Más Leidas »
Escrito por Juan Illescas Tamaral 06/10/2011
Una subvención es un bien que un ente da a personas, otras entes, asociaciones, etc., para que quien las reciben, las empleen en algo que beneficie al dador y/o solucione una carencia que deberÃa soportar el ente emisor de dicha subvención. Y siempre es asÃ, aunque, dependiendo de quien la emita, podrÃa definirse también como un bien solidario público que las administraciones dan en beneficio y/o para solucionar los problemas del receptor.
Como se puede apreciar esta segunda es la que más suena y conocemos cuando no queremos profundizar, es decir, la oficial.
Las asociaciones de salud somos un clarÃsimo ejemplo de lo que explico en la primera definición. Somos entes sin ánimo de lucro, todos trabajamos sin cobrar y hacemos un trabajo voluntario que de no hacerlo, supondrÃa una carga insoportable para las administraciones. La calidad de vida de más de un 30% de la población caerÃa en picado si decidiéramos cesar en nuestra actividad y dejar que las diferentes áreas de Sanidad hicieran nuestro trabajo. Por ello, cualquier subvención pública que recibimos va en beneficio de los enfermos, está claro, pero a quien beneficia de verdad es a la Administración, es decir, a todos, ya que estarÃamos obligados a cubrir estas necesidades y con un gasto inmensamente superior a lo subvencionado.
Dicho asÃ, parece que nos las dan para acallar conciencias, aunque en realidad es para solucionar carencias. ¡Ojo! Carencias que no creo que pudiera soportar ningún Estado, si no fuera por una palabra cada vez más olvidada y para algunos, maldita: solidaridad.
Y vamos mal. Creo que las administraciones, de todos los colores, nunca han valorado lo que pueden perder. En especial en tiempos de crisis. Ser cicateros escatimando el chocolate del loro, que son las subvenciones que recibimos, es una mala, malÃsima, gestión o falta de visión. O al menos asà me parece, y pienso, mientras no se me demuestre lo contrario.
La mayorÃa de las asociaciones de salud, que normalmente estamos relacionadas con dolencias crónicas, realizamos un trabajo fundamental y necesario para la calidad de vida de un 20% de la población directamente y para el bolsillo del 100% de los ciudadanos. Bueno, para el 100%... y, aparte del trabajo voluntario de muchas personas, necesitamos las subvenciones para seguir subsistiendo, y aunque sean mÃseras, insuficientes, la carencia de ellas serÃa el punto de inflexión para seguir con su tarea o desaparecer.
Las asociaciones se sustentan con varias fuentes de ingresos como cuotas de los socios, eventos peticionarios, ayudas de personas solidarias… y de las susodichas subvenciones privadas y públicas. En tiempos como estos, de crisis, casi todas las fuentes antes dichas se van secando, pero el gasto necesario para realizar el trabajo no baja su caudal de coste. Resultado: mayor dependencia de las subvenciones públicas, esas que proceden de quienes deberÃan soportar el coste total.
Yo soy optimista. Creo que lo que yo veo, un ciudadano de a pie, lo ve con muchÃsima más claridad los Ãnclitos personajes que nos gobiernan. Por eso estoy tranquilo y creo que precisamente por la crisis –que dicho para ti y para mi querido lector amigo, no existe, es otra cosa–, las administraciones no solo nos van a dar las subvenciones que aún en septiembre no han sacado, sino con un considerable incremento crematÃstico para paliar la pérdidas de caudal per crisis de las otras fuentes.
Asà que señores, señoras, jóvenes, niños, niñas, que padecéis o tenéis familiares que padecen alzhéimer, diabetes, esclerosis, problemas mentales…, estad tranquilos, que las administraciones piensan en nosotros, estamos en sus preocupaciones prioritarias y os animo a pensar como yo en cuanto a las subvenciones, ¡con optimismo! O quizás… no. La solución está a la vuelta de calendario.
Juan Antonio
Illescas Tamaral
Presidente de Fadcam y
Asociación Diabéticos de Getafe

Bajada Virgen 2012
DÃa de la Bicicleta
Últimas noticias
A Debate Otras Noticias
-
Un paÃs intervenido España es...
-
PolicÃa Local: luces y sombras Dice el diccionario...
-
Ni miento ni subo impuestos… o sà Ni los más...
-
Abierto hasta el amanecer El Anteproyecto...
-
Durban, un nuevo fracaso por el clima Tras dos...
-
Dos meses después: la educación La Federación...
-
Tras la espera, la esperanza: el comunicado de ETA Escribo desde...
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6




