07/04/2011
Existe un debate en la sociedad espa帽ola que, m谩s que latente, est谩 larvado desde tiempo inmemorial: la presencia (y ausencias) de la Iglesia Cat贸lica en el espacio p煤blico extramuros. No es una cuesti贸n de vital requerimiento, dado el momento tragic贸mico de crisis al que asistimos, en el que cualquier valoraci贸n sobre especulaciones metaf铆sicas cae derrumbada ante la urgencia de la carne. Quiz谩 alguien me diga que cuando no hay pan que llevarse a la boca, habr谩 que colmarse de fe. Bien, que cada cual elija su men煤. A la hora de alimentarme, soy m谩s de la programaci贸n econom茅trica de los recursos que de utilizar algoritmos teol贸gicos.
聽
24/03/2011
Una copla agro-popera de la ominosa (en coordenadas est茅ticas) d茅cada de los 90 versaba sobre la distancia apocal铆ptica que separa el verso alejandrino del haiku, el clavel del loto, Toledo y sus hierros de los metales de Himeji. Lo que distancia, en kil贸metros de gente y horas de desconocimiento, la cultura espa帽ola de la nipona. Sin embargo, un viernes fr铆o de marzo, Jap贸n se nos arroj贸 a los brazos, a los brazos del mundo entero, cuando un monstruo de negro rugido e insondable fractura, abofete贸 con mano cerrada a nuestros hermanos rasgados. Miles de fallecidos que son nuestros, ya que la fraternidad humana obliga.


