Escrito por Guillermo Rodríguez Maroto 30/12/2010
Hace casi 20 años, no estoy seguro de la fecha, volví del verano y me presenté a las pruebas del CB Getafe Sport. Después de la disolución de los equipos del Club Deportivo Municipal de Getafe, cientos de chavales de las escuelas municipales llegábamos incrédulos a una nueva estructura de club que intentaba apostar por evitar la desaparición del baloncesto competitivo en Getafe. Al frente de este club estaba Florencio Soto Butragueño. Con el tiempo supe que su devoción por el deporte de base le había llevado, también, a impulsar los primeros pasos de las coordinadoras deportivas de los barrios de Getafe y las categorías inferiores del Getafe CF cuando todavía navegaba entre la 2ª y la 2ª División B.
Florencio Soto, Flores como le llamábamos todos, dedicó muchos años de su vida a ayudar a que cientos de chavales pudieran hacer deporte en esta ciudad. Nunca faltaba una equipación deportiva, un autobús, o una Coca Cola, después de cada partido, para todos esos chavales, aunque tuviera que ponerlo todo de su propio bolsillo. Dedicaba todos los fines de semana a seguir a todos los equipos del club y cuando tuvo que abandonar las estructuras del mismo siguió patrocinando, desde la iniciativa privada, el baloncesto y muchas otras actividades y entidades deportivas del municipio.
La devoción que compartimos por el deporte se convirtió en una amistad que ha perdurado en el tiempo. He tenido la oportunidad de conocer al Florencio ligeramente gruñón, intensamente introvertido pero con un gran don de gentes. Su principal defecto era su mayor virtud, era el mejor amigo de sus amigos, extremadamente confiado, y transmitía el deseo permanente de compartir lo mejor de su mundo con sus amigos y su familia.
Florencio se convirtió en una persona relevante en el mundo de la promoción inmobiliaria y tenía un lugar destacado en el tejido económico y social de esta ciudad. Personalmente, soy de los que piensa que el entorno económico y político que le rodeaba nunca se portó bien con él. Nunca fueron capaces de comprender a una persona que valoraba la amistad y la confianza por encima de todas las cosas, muy por encima de los intereses personales y económicos que protagonizan ese entorno.
Siempre tuvo una manera diferente de ver la vida, desde el respeto y la comprensión hacia los demás y, sin embargo, Florencio Soto siempre ha sido injustamente tratado por todos aquellos que nunca comprendieron que su gran corazón y generosidad, merecían el respeto y la admiración de todos sus amigos, y de los que no lo eran también.
Mi última promesa fue compartir con él un plato de bacalao a la vizcaína, que tanto le gustaba, como uno de tantos sábados en los que comíamos varios amigos en el bar La Teja y charlábamos durante toda la tarde. No pude cumplir mi promesa, y por esa razón escribo estas líneas, para recordar a Florencio Soto Butragueño, un getafense que ha vivido toda una vida cerca de sus amigos y de su familia, compartiendo lo mejor de sí mismo con todos los que le rodeaban y con esta ciudad.

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Comentarios
Ojalá estuvieses preparando con nosotros con el mismo entusiasmo que lo hacías tu cumpleaños, porque siempre fue una gran fiesta. Hoy ya no estás, ya no podemos disfrutar de tu presencia pero sigues latiendo fuerte en nuestros corazones. Los que te hemos querido, te queremos y te querremos siempre, te echamos muchísimo de menos... no sabes cuanto.
Allá donde estés, estoy seguro que disfrutas plenamente de tu día y todos a su vez lo hacen de tu bondad y generosidad infinitas aunque los que hoy estamos aquí lloramos tu ausencia pues no hay palabras para definir el vacío que dejaste con tu marcha.
Un beso muy fuerte de tu única y verdadera familia,felicid ades tío.
Haciendo un balance de mi corta vida y como todo esto es cuestión de "vivencias" puedo gritar a los cuatro vientos:¡Has sido un tío cojonudo, tío Flores!
Qué lástima que con todos los sobrinos que te salieron en vida o incluso personas que eran más que familia, "ninguno" escriba alguna línea para honrar tu persona y memoria.
Un beso muy grande para todos los que te quisieron tío, y para los que no(que los hay muchos pero camuflados), indiferencia total.
Para aquellos que tu muerte signifique ahorro, tranquilidad, visión de futuro,que les dén muy mucho.
Tú nos enseñaste a ser personas.
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