26/01/2012

12/01/2012
Muchas leyendas y rumores, y tambi茅n enredos y litigios, han rodeado siempre al hist贸rico edificio Garbayo, un inmueble construido en los 煤ltimos a帽os del siglo XIX que hoy ha dejado un vac铆o en el n煤mero 43 de la calle Madrid. Su fachada, que contaba con una protecci贸n especial y por ello se conservaba entre andamios y puntales desde hac铆a cuatro a帽os, se ha tirado abajo. Era el 煤nico elemento que se conservaba despu茅s de que su interior fuera derrumbado en 2007 por ruina. Poca documentaci贸n escrita respalda la vida de este inmueble y la b煤squeda por internet lleva incluso a p谩ginas dedicadas a la parasicolog铆a.

Cuando Tirso de Molina, en La Alh贸ndiga, no era todav铆a plaza sino un secarral con palos plantados con alambres que hac铆an de tendederos para las mujeres del barrio y serv铆a de campo de f煤tbol improvisado para los chavales se instal贸 una peque帽a caseta de madera con las publicaciones de la 茅poca. Era 1972 y nac铆a Prensa Paco, el kiosco de Francisco P茅rez, o 鈥渆l se帽or amable鈥, como se est谩n refiriendo a 茅l (en Facebook) los mozuelos que hace a帽os acced铆an al puesto buscando, por ejemplo, 鈥渆l n煤mero 3 del volumen 2 de La Masa鈥. Comenzaba para Paco una vida kiosquera que ahora, 40 a帽os despu茅s, termina por jubilaci贸n. A partir del 12 de febrero de 2012 dejar谩n de entrar revistas a un puesto que ha servido de punto de encuentro y de confesionario, que ha sido testigo desde su peque帽a ventana del crecimiento del barrio e incluso protagonista de episodios de la historia como las huelgas de trabajadores o refugio para aquellos que hu铆an, en 茅pocas pasadas, de los palos de las autoridades.
En 1979 los Reyes Magos no llegaban todav铆a en helic贸ptero a Getafe, como ocurre ahora, y entonces s铆 hab铆a la austeridad que se implora actualmente. Tampoco se tra铆an camellos de los Monegros y los regalos poco ten铆an que ver con las Wii, las Play o los tel茅fonos de 煤ltima generaci贸n que ocupan los paquetes de ahora. Pero desde luego la ilusi贸n inundaba casas, calles y plazas. Era la primera cabalgata en el municipio y los primeros en colocarse la vestimenta roja y el gorro de Pap谩 Noel fueron miembros de aquella primera Corporaci贸n democr谩tica, con Jes煤s Prieto, su alcalde, a la cabeza como ilustra la fotograf铆a. Eran sus primeras Navidades en el Ayuntamiento y de esta guisa salieron de los despachos para acompa帽ar a Sus Majestades de Oriente.
Tal d铆a como hoy, 15 de diciembre, en la casa n煤mero 3, cuarto bajo, de la plaza General Palacio nac铆a hace 100 a帽os Lorenzo Pascual, conocido en el pueblo por un mote heredado de su padre, El Talega (por referencia a la bolsa usada para llevar comida al campo). El nacimiento del beb茅 en aquellos primeros a帽os del siglo pasado (1911) y los acontecimientos que se presentaron en los a帽os venideros marcaron la infancia y la juventud, y tambi茅n la personalidad posterior, de este var贸n de familia humilde cuya estirpe se asent贸 en Getafe, procedente de La Rioja, en 1840. En su ni帽ez, compartida con siete hermanos m谩s (sus padres engendraron cuatro chicos y cuatro chicas), fueron compa帽eras del muchacho la carest铆a y la penuria y en su mocedad se cruz贸 en su camino esa guerra que tantos hermanos mat贸 y unas rejas que le privaron de su libertad. El Talega, casado despu茅s con Rafaela Dur谩n, muri贸 a sus 82 a帽os, con cuatro hijos (nacieron siete del matrimonio pero dos mellizos fallecieron a los pocos d铆as de vida y otra beb茅 muri贸 al a帽o) y habiendo conocido a ocho nietos y criado a dos de ellos.
No es un r铆o, no es un lago, no es la costa. Para hablar de la instant谩nea que acompa帽a estas l铆neas hay que remontarse a帽os ha, cuando muchas de las calles de la ciudad todav铆a eran de barro y el alcantarillado pr谩cticamente se reduc铆a a una rejilla. Esta fotograf铆a est谩 tomada en la plaza G谩lvez en 1976. Ahora queda solo en la memoria y en los 谩lbumes pero anta帽o este foro era conocido por las inundaciones producidas 煤nicamente 鈥減or llover un poco m谩s de la cuenta鈥, como recuerda un vecino que por entonces viv铆a en la aleda帽a calle Capellanes, Paco Rodr铆guez (Chamusca). Unas gotas de m谩s provocaban 鈥渞iadas procedentes del barrio de La Alh贸ndiga 鈥搒ituado m谩s alto鈥 que bajaban hasta casi la misma puerta de la Base A茅rea鈥.
Decir su nombre por este pueblo, y sobre todo en La Alh贸ndiga, despierta en el interlocutor que lo conoci贸 u oy贸 hablar de 茅l gran emoci贸n y ternura porque don Rufino fue el p谩rroco de la iglesia de este barrio, San Rafael, y tambi茅n de la parroquia de El Bercial, pero no fue un sacerdote al uso y nada ten铆a que ver con lo que por aquella 茅poca significaba para muchos llevar una sotana y un alzacuellos: don Rufino era conocido vox populi como "el cura rojo del pueblo". Siempre tuvo una prenda y un alimento para ofrecer a quien lo necesitaba y, de hecho, el hombre falleci贸, siendo sacerdote, en el hospital 12 de Octubre en 1986 "sin una chaqueta para ponerse" 鈥揷omo recuerda un familiar suyo que como 茅l lleg贸 de Extremadura鈥 porque con lo que ten铆a intentaba que el barrio de La Alh贸ndiga fuera menos pobre y que la gente que ten铆a problemas tuviera una ayuda para solucionarlos.
