¿Oyes eso?

Es el silencio de los aparatos de feria, solo rasgado por el sonido natural de su funcionamiento. Hay experiencias que, una vez conocidas, te hacen despreciar todo lo anterior y tras disfrutar de un paseo tranquilo por una feria sin estridencias ni sobresaltos, nos preguntamos si su estruendo habitual es necesario. Es agradable que personas con rasgo autista puedan disfrutar de las atracciones pero qué sucedería si hacemos extensivo ese silencio a las horas diurnas y dejamos el escándalo para goce de noctámbulos ávidos de emociones fuertes.
Enjoy the silence

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