Gregorio Gordo: “A veces para no cambiar de ideas hay que cambiar de partido”

GETAFE/Entrevista (12/01/2018) – Gregorio Gordo, ex coordinador de IU-CM, ha vuelto a los titulares de la prensa tras varios años fuera de la primera línea política, por las conversaciones que está manteniendo con el PSOE y que le han situado incluso en las próximas listas electorales de los socialistas. Un extremo que niega, aunque sí reconoce un trabajo conjunto con José Manuel Franco, y aboga por el PSOE para acoger a los “huérfanos” de IU-CM.

¿Cómo van tus conversaciones para integrarte en la lista socialista?

No ha habido ninguna conversación con el partido socialista para mi integración. De las muchas conversaciones que he tenido con José Manuel Franco desde hace ya muchos meses, ninguna ha tenido que ver con integración en listas. Primero, eso nunca saldría de él, porque sería el retorno a la mesa camilla que tanto han hablado dentro del PSOE; segundo por propio respeto a los militantes socialistas que en definitiva son los que tienen que hacer las candidaturas; y tercero y fundamental, porque no entra en mis proyectos ser cargo público otra vez, que es algo que parece que se obvia. Yo no estoy nada dispuesto a ser cargo público otra vez, pero sí a participar, a colaborar como hago con José Manuel Franco desde hace bastantes meses, incluso antes de que fuera secretario de PSOE-M, porque nos conocemos desde hace ya 10 años. Tenemos muy buena relación.

¿Cómo se inicia ese trabajo conjunto, hasta dónde llega? ¿Es algo a nivel personal?

Yo hablo desde el punto de vista personal e intrasferible. Es una decisión mía, es por voluntad propia. Somos cientos de miles de personas que hemos votado candidaturas de IU en un momento determinado, que dejaron de hacerlo en apenas 6 meses en las últimas y penúltimas elecciones generales. Habrá gente que opte por integrarse en el PSOE, pero el PSOE tiene la responsabilidad de abrir un espacio para que pueda participar toda esa gente, con la que mucha de ellas ha trabajado y colaborado en gobiernos municipales y en la propia Asamblea de Madrid, en Gobierno y en oposición. Es una larga trayectoria de acuerdos, de tiempos inmemoriables, como mínimo desde el año 1995 que no tiene porqué perderse. En eso también está la voluntad personal. De igual forma que fuerzas políticas están también entablando encuentros y negociaciones con el PSOE-M, como la plataforma Izquierda Hoy, como Actúa… Me parece que todo eso es positivo, y lo que hay es que generar un espacio de encuentro, entre las izquierdas que son plurales y que permitan generar iniciativas y acuerdos programáticos. El resultado final de todo esto, que es lo último es estar en la agenda social en los problemas reales que tiene la gente, por encima de las ambiciones muy legítimas que pueda tener cualquiera por ser cargo público o no, que ya digo que no es mi caso.

¿Te sientes más cercano al PSOE que a Podemos?

Evidentemente. Con la diferencias que hayamos podido tener siempre, que se han atenuado mucho, sobre todo desde el último congreso federal, y el último congreso regional del PSOE, aun sabiendo que tiene que haber entendimiento con Podemos, de forma preferente respecto a las fuerzas de la derecha. Pero el PSOE tiene unos antecedentes, una trayectoria, una posición política que puede buscar acuerdos con otras fuerzas que no sabemos si son de izquierdas o no porque ellos mismos han manifestados sus dudas de no etiquetarse. Podemos sí ocupa un espacio dentro de lo que se viene denominando como populismo atrapalotodo que en asuntos tan importantes como Catalunya han tenido una posición de equidistancia entre nacionalismo e independentismo, y el constitucionalismo que es sencillamente defender la ley. Los resultados electorales en Cataluña ya les han dicho cómo van las cosas; ya se lo dijo Bescansa. Están saltando las contradicciones de una fuerza política que vino a comerse el mundo, a asaltar los cielos, intentando hacer un discurso que valía para un roto y un descosido, que no atiende a los problemas reales que tiene la gente. Y pueden pasar de discursos muy situados a la izquierda a tener de secretario general de Madrid a un general en jefe de la OTAN invadiendo Libia. Son estas contradicciones que son un poco difíciles de asumir.

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¿Toda esa gente que se quedó huérfana con la desfederación de IU-CM puede sentirse acogida por el PSOE?

Esa es la responsabilidad que yo creo que tiene el PSOE, abrir esos espacios esa gente pueda participar, independientemente de que se afilie o no; que haya acuerdos con otras fuerzas políticas que ahora mismo a lo mejor no tienen representación institucional pero sí pueden ser una referencia de lo que ha sido IU en la Comunidad de Madrid: Actúa, Izquierda Hoy… muchos compañeros y compañeras que siguen teniendo actividad política pero se han quedado huérfanos de referencias políticas. Ese capital de conocimiento y experiencia debería aprovecharse.

A nivel particular, ¿has pedido la afiliación o tienes intención de hacerlo en el PSOE?

Hay cosas que pueden ir de natural. No se trata de pedir o dejar de pedir. Es algo que hemos contemplado, que hemos hablado José Manuel Franco y yo. No tengo ningún inconveniente, nadie se va a sorprender por eso. Eso sí puede ser una consecuencia de las conversaciones múltiples que hemos tenido José Manuel Franco y yo; pero no es una consecuencia el ser cargo público, que no entra en mis proyectos.

¿No rotundo: no vas a ir en listas?

Nunca se puede decir de este agua no beberé, pero no me parece que sea nada en lo que pensar, sobre lo que actuar, ni nada siquiera que me atraiga. Ya he sido cargo público muchos años. Esta bien que haya renovación.

¿No va a ser raro tener el carné del PSOE en el bolsillo después de tantos años al lado y un poco enfrente?

Eso también ha ocurrido estando dentro de IU. No hay ninguna organización política que haya hecho todo al gusto y al agrado de todos y cada uno de los militantes. He tenido diferencias dentro de IU, y tengo diferencias con el partido socialista. Si estamos esperando estar militando en un sitio que sea el ideal de lo que uno piensa, seguramente tendría que haber unos 40 millones de partidos. Esto no es como hacer seguidismo de un equipo de fútbol. La política está para resolver los problemas de la gente y quien mejor puede cumplir ese papel a día de hoy es el partido socialista. En otros momentos he pensado que IU, pero es verdad que nos hemos quedado huérfanos. Y tienes que intentar convencer de lo que has defendido siempre. A lo mejor va a ser verdad lo que decía un amigo mío, que para no cambiar de ideas a lo mejor hay que cambiar de organización política.

Aprovechando estas informaciones se ha vuelto a poner sobre la mesa tu expulsión de IU y la relación con el asunto de las tarjetas black.

Hay un punto de acostumbramiento: hay una premeditación. Hay colectivos que consideran que debemos desaparecer del mapa a todos los efectos. Asunto Caja Madrid: es que además es mentira. A nosotros en una primera parte se nos expulsa por no dimitir de portavoces porque la dirección federal dice que supuestamente somos “responsables” in vigilando, que teníamos que haber estado vigilando al tío Moral Santín, y a ver cómo podíamos saber nosotros que tenía una tarjeta fiscal opaca. No nos expulsaban de IU, ni teníamos que dejar el acta de diputado y de concejal, querían que dejáramos de ser portavoces. Nosotros dijimos que eso lo llevábamos a los órganos correspondientes y legítimos para tomar esa decisión, pusimos el cargo a disposición y se rechazó. Y nos echaron a nosotros y a 5.000 afiliados de IU bajo el título de desfederación. Si no les podemos echar, nos vamos nosotros, debió decir IU federal. Esa es la realidad. Me imagino que Ramón Espinar tendría más fácil vigilar a su padre que lo tenía en casa y no le han dicho nada de eso. Es el sambenito que tenemos que llevar. Es una táctica zafia muy goebbeliana: la insidia, la calumnia…

Ya advertiste entonces de la estrategia de Garzón de integración en Podemos.

Este proceso y estas expulsiones vienen para desarticular la federación de Madrid que confrontaba abiertamente con un proceso que veíamos venir de desaparición de IU e integración en Podemos. Y el tiempo, por mucho que se empeñen algunos medios de comunicación del régimen podemista, nos ha dado la razón. IU en la práctica ha desaparecido y eso es lo que veníamos diciendo, pero no por un asunto patrimonialista, de defender nombres y banderas… se trataba de cuanto más potente se ha ido haciendo el PP a base de votos, a pesar de la corrupción que le inunda, más desarticulada y débil ha estado la izquierda. No teníamos ninguna bola de cristal, ni falta que hacía: era una evidencia. Pero no quiero estar pensando en el pasado, me parece más importante pensar en el futuro e intentar construir algo que permita cambiar las correlaciones de fuerza para hacer un cambio democrático radical que signifique gobernar para la mayoría social. Este tipo de cosas son las que me han motivado. Si tengo que hablar de IU siempre será desde el agradecimiento, que me ha permitido sacar las inquietudes políticas y personales que he tenido y conocer a mucha gente. Excepto la última etapa negra, en la que tomaron al asalto sin debate democrático IU… pero bueno hay cosas que parecen ser inevitables.

Raquel González - Directora Grupo Capital

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