“Gabilondo era el presidente que necesitaba esta Comunidad, que necesitábamos todos”

Fotos: Pablo Cabellos

GETAFE/Entrevista (18/11/2019) – Hace «muchísimos años» que Cristina González no se pone delante de un micro para hablar de lo que más le gusta: la política. Pero también para desgranar cómo han sido los últimos años en la segunda fila del PSOE, aprendiendo y trabajando desde las tripas del partido. Hoy, como diputada en la Asamblea de Madrid sigue adelante en política asumiendo nuevos retos. Trabajando en la comisión de Vivienda y Administración Local y siempre ligada a su “pueblo”, Getafe, Cristina González ha crecido, ha madurado.

Hace poco recuperé una entrevista de hace 15 años que te hicimos en GETAFE CAPITAL. ¿Cómo recuerdas a la Cristina de aquella época, cómo ha cambiado?

Todo el mundo evoluciona. Me gusta más la Cristina de ahora: por un lado porque es una Cristina más madura. Tiene que ver con un tema de la edad, pero sobre todo con un tema de vivencias. Soy una persona mucho más sosegada, mi vida ha cambiado completamente. Me siento más feliz, más segura de mi misma, más amiga de mis amigos, más cercana a mucha gente, más de la esencia, que me parece lo fundamental, y de buscar la empatía con la gente que tienes alrededor.

Después de muchos años en la política municipal diste el salto en el pasado mes de mayo a la política regional. ¿Cómo lo has vivido? ¿Qué diferencias y similitudes ves?

No tienen nada que ver. En política local tienes el contacto del día a día con toda la gente, con tus vecinos, tus vecinas, con la calle. A la Asamblea de Madrid la gente no sabe dónde llamar. Y a veces no queda claro qué parte es la local, qué parte es la regional, o lo que tiene que ver con lo estatal. Los límites son difusos, pero al final lo importante es que pueda haber una buena coordinación entre el ámbito local y la Asamblea.

¿Cómo son los primeros días en la Asamblea?

Lo que me encuentro es que no hay gobierno, no tenemos funciones y dependemos de un nombramiento. Durante muchas semanas nos encontramos con las derechas intentando ponerse de acuerdo.

¿Albergaste alguna esperanza de que el acuerdo no se produjera?

No. Se vio claramente que no había ninguna posibilidad. Y es una pena.

¿Cuánto se va a arrepentir Madrid de haber dejado escapar al presidente que podría haber sido Ángel Gabilondo?

Yo creo que muchísimo. Gabilondo era el presidente que necesitaba esta Comunidad, que necesitábamos todos pero sobre todo los colectivos más desfavorecidos, lo necesitábamos quienes creemos en la democracia, en lo público y en la igualdad. Sin duda, hubiera sido el mejor presidente que esta comunidad hubiera tenido nunca.

¿Cómo es la actual presidenta, Isabel Díaz Ayuso? ¿Has tratado con ella?

No, ni siquiera he cruzado una palabra con ella. Es una señora que no suele estar en los Plenos y que no mira a la cara a quién está preguntando. Eso dice mucho de una persona. Creo que va a hacer buenos a sus antecesores.

¿Descartas que se pueda producir una moción de censura?

Ciudadanos era quien podía haber hecho que hubiera un cambio de Gobierno, pero entre sus diputados tiene al anterior presidente de la Comunidad de Madrid. No hay ninguna opción.

¿Cómo es volver a la primera línea política?

Estoy muy ilusionada. Me cuesta volver a ponerme detrás de un micrófono después de tantos años, pero es verdad que estoy muy ilusionada con la parte que me ha tocado: portavoz de Vivienda y Administración Local.

¿Por qué eliges estos ámbitos?

La parte de Administración Local es todo lo que tiene que ver con la parte municipal, de obras en distintas localidades, que por la faceta que había estado haciendo en el Ayuntamiento sabía cómo funcionaba. Vengo del ámbito municipal y es una pata fundamental. Y Vivienda afronta muchos retos, entre ellos intentar que haya una Ley de Vivienda en la Comunidad de Madrid, que es a quien le compete: es una de las 4 comunidades donde no la hay.

¿Por qué es importante una Ley de Vivienda?

Porque hay que regular que la vivienda realmente sea un derecho y que la gente pueda tener unas condiciones más fáciles para poder optar a una vivienda. Pero no hay voluntad. El Partido Socialista tiene intención de poner una ley nacional, para que realmente se regule. Siempre hablamos de competencias propias e impropias, pero es que en este caso, la Comunidad de Madrid tiene una competencia que ni siquiera ha querido regular. En estos momentos están modificando los reglamentos que hay para “flexibilizarlos”, una palabra que me da mucho miedo.

¿Se puede solucionar el problema de los fondos buitre?

Desde la Administración lo primero que tiene que haber es voluntad. En la Comunidad de Madrid se ha llevado este tema a dos Plenos e insisten en que no se puede hacer nada, dicen que no van a volver a vender vivienda. ¡Ah, bueno! ¡Eso está bien! Hay que sentarse e intentar conseguir resultados: no es lo mismo que se sienten administraciones, que ciudadanos particulares. El miércoles pasado tuvimos Comisión de Vivienda y el director general comentaba que al final eran viviendas de protección y que todo el mundo sabía que llega un punto en el que finaliza la protección. No parece ser que vaya a haber mucha solución.

¿Y revertir las compras?

Una de nuestras concejalas en el Ayuntamiento de Madrid ha terminado en tribunales para reclamar las ventas que se han hecho de las viviendas: al final se está perdiendo patrimonio. Se decía que se vendían porque no había suficiente necesidad y evidentemente no es así. La solución más inmediata es que haya voluntad y a partir de ahí buscar cómo encontrar legalmente una fórmula para darle solución a esta gente. Se ha metido a unos fondos de inversión por medio cuya idea evidentemente es sacar dinero.

Pero esto al final afecta a las personas, ¿no?

Sí. Las historias son tremendas. Cuando se hizo en Getafe la concentración recuerdo que me llegó mucho el caso de una chica que estaba sola, que se había metido en un piso por el que estaba pagando 480 € con solamente un sueldo y ahora el fondo le pedía muchísimo más. Y, ¿qué haces? Si le haces frente, no tienes para vivir, pero tampoco tienes mucha más alternativa. No hay pisos de alquiler a un precio medianamente asequible.

¿Vivimos una burbuja del alquiler?

Por primera vez hay más personas que llegan a pedir un alquiler antes que intentar la compra de una vivienda. También porque tenemos una situación complicada con el empleo. Lo que me gustaría es que aquí sucediera como los países europeos donde alquilar una vivienda fuera muchísimo más económico y pudieras en un momento dado decidir no tener que comprarte un piso. Pero termina siendo al final más caro.

¿Habría que intervenir el mercado del alquiler?

Sí, pero no está el Partido Popular por esa labor. Se ha planteado en alguna ocasión que se pudiera hacer como en Berlín o Viena dónde se ponen precios máximos a la vivienda en alquiler pero lo que dice el consejero claramente es que el intervencionismo es propio de la URSS. Que ya se regula el mercado solo, ha llegado a decir. Y ya sabemos cómo se regula el mercado.

También habéis llevado una moción para reactivar el plan de realojos de la Cañada Real.

Queríamos pedir el impulso de los compromisos que se habían firmado y nos dijeron que queríamos romper el pacto por haberlo llevado a un Pleno. Eso justo después de haber votado a favor de la propuesta de Vox de ilegalizar partidos. Me parece un poco increíble que esta gente tenga tanto desparpajo con el voto con Vox. Es de vergüenza que llegaran a un pacto de este tipo.

¿Cómo se ve Getafe desde la Comunidad?

Getafe es uno de los bastiones de la Comunidad. Además de ser una ciudad grande, es un pueblo y tiene esa combinación de ambas cosas, que resulta maravillosa. ¿Que llega allí? Llegan las formas en las que se está gobernando, que se pueden hacer las cosas de otra manera, que es un tema de cada uno, de la misma manera que aquí llegan pinceladas de lo que se hace en la Comunidad.

Socialista y feminista hasta la médula

Si hay dos palabras que definan a la Cristina González política esas son socialista y feminista. Y ambas se conjugaron cuando decidió dar un paso adelante en política. “Es una de las huellas que me dejó mi abuela: decía que las mujeres tienen que ser iguales. Doy el paso por una convicción de igualdad”. Con su abuela en la memoria, y la voluntad de hacer algo por la sociedad, lo tuvo claro: “Si quieres realmente hacer cambios te tienes que involucrar”. Por aquel entonces, ni siquiera estaba aprobada la Ley Integral contra la Violencia de Género. “Recuerdo aquellas concentraciones frente al Congreso de los Diputados, con Micaela Navarro como secretaria de Igualdad a nivel federal”, rememora de aquellos primeros años de lucha. “Es una de las cosas que me mueve: conseguir que algún día realmente hombres y mujeres seamos iguales”.

La situación actual ha mejorado respecto a aquellos años “sobre todo a nivel legal. Fue muy importante el hecho de que se pusiera la primera piedra contra la violencia de género en una época en la que todavía se hablaba en la sociedad de violencia doméstica”. Pero todo lo avanzado es frágil y “estamos en un momento de involución: quieren desdibujar la violencia de género planteando ‘la violencia de todos’”.

La moción presentada por Vox en el Ayuntamiento de Getafe pidiendo que el minuto de silencio al inicio de los Plenos fuera en memoria de todas las víctimas, es un claro ejemplo. Cristina ironiza: “A lo mejor también habría que pedir un minuto de silencio por la paz mundial, que es al final lo que queremos todos. No se debe negar la evidencia”.

Machismo en política

No es que haya sufrido el machismo en el ejercicio de la política, sino que “está en todo. Te miran de manera diferente cuando eres hombre a cuando eres mujer. Se cuestiona si vales o no vales, cómo vas vestida, lo que piensas, lo que dices, cómo te mueves, si eres ambiciosa… Ciertas cosas que cuando eres un hombre son un valor, en el caso de las mujeres se terminan mirando con lupa y de forma negativa”. Cristina González entró en una lista “en el momento de las cuotas. Y al final sí se cuestionaba que entrabas en una lista por el hecho de ser una cuota, también porque eras la chica de… siempre asociándote a un varón”.

Sobre ella, dos ascendentes: uno fue Vitoriano Gómez, el histórico secretario de Organización del PSOE en Getafe que “me enseñó el valor del socialismo, me enseñó el valor de trabajar el día a día, me enseñó a hacer equipo”. Su otro ascendente fue Pedro Castro, con el que entró de concejala cuando él era alcalde. “Siempre he pensado que en política no solo hay que saber estar, sino que hay que saber poner fin”, lamenta. “Por encima de la persona, hay unas siglas, no es un proyecto personalista. Me hubiera gustado que hubiera hecho una transición”, al modo que se ha hecho en Fuenlabrada.

Una dimisión, un antes y un después

Durante ocho años llevó la losa de la imputación en el conocido como Caso Aparcamientos, iniciado a instancias del Partido Popular y finalmente archivado. “Intentaban desbancar a aquel Gobierno de Pedro Castro y es una de las estrategias que utilizaron. Entonces estaba saltando el Caso Gürtel e intentaron contrarrestarlo”. Pero a diferencia de la actitud de otros partidos, Cristina González (junto a otros tres ediles del PSOE, entre ellos Pedro Castro) decidió dimitir mientras se resolvía el asunto. “No me arrepiento de haber dado un paso atrás. Creo que era lo que tenía que hacer. Uno tiene que saber cuándo se tiene que ir y cuándo tiene que dar un paso atrás. Y eso fue lo que hice”.

Fue una larga travesía judicial en la que “aprendí qué era lo realmente importante. Me sirvió para terminar de cerciorarme que mis amigos eran realmente mis amigos. La gente que tenía que estar ahí, estuvo ahí. Me sirvió para reafirmarme en que en política y en la vida no vale todo”. Y también, aunque no se lo hayan pedido, “para saber perdonar”.

En las entrañas de la política

Dio un paso atrás en la primera línea, pero nunca dejó de trabajar en la política. “La política es parte de mí”, certifica. No fueron momentos fáciles. “Hubo muchos cambios en mi vida, porque también me acababa de divorciar”, pero tomó una decisión: “Había que trabajar para devolver al PSOE al Gobierno de Getafe: ganar y gobernar. No solo teníamos al PP aquí, sino que teníamos a un señor que habían puesto desde Génova y al que no le gustaba Getafe: nosotros somos de pueblo, y él no estaba aquí a gusto”.

Junto a la hoy alcaldesa Sara Hernández (“mi amiga, mi secretaria general, mi alcaldesa y una persona super trabajadora, que se deja la piel cada día y que está haciendo un trabajo formidable”), se embarcaron en un proyecto en el que navegaron contracorriente. Pero la apuesta les acabó saliendo bien y fueron sumando apoyos. “Teníamos que conseguir que Getafe volviera a tener un Gobierno socialista con una mujer a la cabeza”. Por si alguien lo duda, “yo estoy en la parte que me apetecía estar, de secretaria de Organización de Getafe y ahora de diputada en la Asamblea de Madrid. Estoy en el momento perfecto de mi vida. A Sara la apoyaré siempre”

 

Raquel González - Directora Grupo Capital

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