Ahora Getafe se desintegra

IMG-20160425-WA0003Ahora Getafe se deshace, se desintegra. Apenas 10 meses de legislatura han bastado para que los problemas internos afloren en una candidatura de unidad popular que según avanza la legislatura va perdiendo apoyos y respaldo. Sus asambleas cada vez son menos representativas, apenas una treintena de asistentes acuden a ellas e incluso entre el grupo de concejales hay una ruptura abierta que ha dejado fuera a los dos ediles que pertenecen al POSI.

La fragmentación es evidente, y así se refleja en una carta que firman cerca de doscientas personas, que han estado inscritas o han participado en el proceso de Ahora Getafe y que reclaman una «vuelta al proyecto original». En ese escrito certifican que están «aburridos de politiquerías y enfrentamientos internos continuos» y reivindican «la necesidad urgente de una nueva política». Defienden que «nos encontramos con una situación de enfrentamientos, falta de participación en las decisiones y falta de transparencia». Esta situación está llevando al proyecto «a una posición de aislamiento político». Piden «un cambio radical en las formas de hacer política».

Dimite el presidente

Entre los casi 200 firmantes se encuentran algunos de los pesos pesados de la organización e incluso el propio presidente de Ahora Getafe, José Luis Sánchez del Pozo, uno de los fundadores del partido que ha decidido dar un paso atrás y presentar su dimisión. Así se lo comunicó al grupo de concejales y a la dirección de la candidatura.

En Ahora Getafe llueve sobre mojado. Las disputas internas se vienen sucediendo y han acabado incluso en los tribunales. En una de las últimas asambleas se ‘acusó’ a uno de los integrantes del partido de «fraude electoral y delito de usurpación de datos personales», al asegurar que se habían producido votaciones masivas en un corto lapso de tiempo desde la casa de Castilla y León. Jesús Béjar, aludido, decidió presentar una denuncia por este hecho.

Luego se reculó, se habló de accesos a la herramienta en lugar de votos y se trató de dulcificar la acusación. Pero con esta excusa ya se había puesto en marcha un mecanismo de re-validación de los inscritos en Ahora Getafe. De los 2.200 que formaban  parte del censo, ahora apenas son 180. Unos 120 votaron el documento organizativo de la formación y poco más de 150 participaron en la elección del consejo ciudadano que a partir de ahora regirá la formación. En las primarias, hace apenas un año, se emitieron más de 1.200 votos.

5 liberados… casi a la fuerza

El asunto de las liberaciones ha sido una constante desde que se constituyó el Pleno municipal en el mes de junio. De los tres concejales con dedicación exclusiva que «provisionalmente» asumieron el encargo de estar en el Ayuntamiento y percibir el sueldo (el 1, el 2 y el 4 de la lista) se pasó a la solicitud a la alcaldesa de que fueran 5 ediles en dedicación parcial. El código ético que firmaron tenían un salario límite y esto permitía poder repartir entre 5 la cantidad total y que se liberaran al 60%. Pero la duda surgió cuando comenzaron a faltar voluntarios.

Enrique Herrero, el número 3 de la lista, aseguró en la última asamblea que el criterio para elegir los liberados a principio de legislatura «fue dar cobertura a los compañeros que no estaban empleados. Ya dije que no me parecía bien, pero no iba a hacer caballo de batalla por una liberación. Yo entonces estaba dispuesto a liberarme aun a costa de perder dinero». Ahora las miradas se dirigían a él, porque la asamblea había decidido que fueran los 5 primeros los concejales con sueldo.

Si todo parecía destinado a que fueran liberados todos los concejales excepto los del POSI, se comenzó a cambiar de perspectiva con la nueva situación laboral de algunos ediles. Finalmente, Ana Isabel Calcerrada y Daniel Pérez Pinillos tomarán el testigo… aunque a regañadientes.

La información no fluye entre los concejales. Los integrantes del POSI, Enrique Herrero y Javier Alcolea, están fuera de cualquier toma de decisión y de información, pero es que incluso entre el grupo restante no parecen estar coordinados. En la última asamblea se cargó contra el Gobierno municipal por no informar sobre las obras que se iban a realizar con los seis millones de remanente de tesorería: ningún concejal advirtió que desde la semana anterior conocían los proyectos.

Eso por no hablar de las ordenanzas fiscales, que fueron rechazadas sin que ninguna asamblea decidiera al respecto, o la ausencia de dos concejales en uno de los puntos controvertidos de un Pleno. Ya se han alzado voces en alguna asamblea pidiendo que se les sancione, e incluso que se proponga un revocatorio. Esto aún no ha acabado.

Raquel González - Directora Grupo Capital

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