La nada normal «nueva normalidad»

GETAFE/A fin de cuentas (14/05/2020) – ¿Cómo será la «nueva normalidad»? Estamos tan ansiosos de abandonar esta dura etapa que muchos ni siquiera nos hemos planteado cómo será ese día después. Miramos hacia atrás y queremos correr hacia adelante, pensando que todo vuelve a ser como antes. No será así; durante mucho tiempo no será así. No habrá besos ni abrazos. En la intimidad de tu casa cuando tus padres vayan a visitarte después de dos meses sin verlos, ¿serás capaz de hacer lo correcto? Cuando veas a un amigo, ¿podrás no darle ni siquiera un apretón de manos? Esa es la distancia social a la que nos tenemos que concienciar, que va más allá de cambiarnos de acera cuando vemos a un vecino con el que ni siquiera nos hablamos. Es ser conscientes de que un beso, un abrazo, puede matar a alguien.

Hemos vivido algo muy duro. Pero esto va a ser más difícil. Nos va a costar reconocernos a nosotros mismos en esos seres distantes que no pueden, no deben, dejarse llevar por los sentimientos más primarios que tenemos: el amor, la cercanía, la compañía… Tendremos que aprender a convivir en un mundo de distancias y asimilar que ahora prima el bienestar de nuestros seres queridos por encima de nuestros deseos. En esta “nueva normalidad” no será nada normal. Más vale que lo entendamos por las buenas o los muertos a nuestras espaldas se encargarán de recordárnoslo.

Vivo con preocupación cada día de apertura hacia una nueva fase. Porque nos relajamos, nos confiamos. La Policía Local, primando la pedagogía, ha puesto 200 multas en un fin de semana. ¡200! ¿Le hemos perdido el respeto al virus? ¿Nos creemos inmunes? ¿Más fuertes, más hábiles, más listos que él? Si es así, los casi 30.000 muertos que suma nuestro país no habrán servido para nada. Tanto sufrimiento, tanta lucha, tantas lágrimas, se volverán a repetir.

Las historias que contamos hoy en este número de GETAFE CAPITAL son corrientes. De personas anónimas que durante esta cuarentena han llorado, han sufrido, han vivido sus experiencias alrededor de un virus mortal. Las hay entrañables, las hay emotivas, las hay llenas de esperanza y también de miedo. Este virus ha sacado también una parte de solidaridad muy bonita que teníamos dentro. Quedémonos con eso. Avancemos todos juntos (pero un poco separados) en esta “nueva normalidad”. Llegarán tiempos mejores donde podremos compensar los abrazos y los besos no dados… Mientras tanto, cuidaros y cuidad a los vuestros. Nos va la vida en ello. La de todos.

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Raquel González - Directora Grupo Capital