
GETAFE/Varios (16/01/2026) – La empresa Balears Cambio de Tercio, dirigida por Francisco D’Agostino y el torero Javier Conde, ha confirmado que la presentación oficial de la temporada taurina 2026 en las Islas Baleares tendrá lugar en febrero. Será en el marco de una gala en la que se revelarán los carteles completos, las ganaderías y un programa de actividades promocionales diseñadas para seguir estrechando el vínculo con la afición balear.
Con este anuncio, Francisco Javier D’Agostino Casado reafirma su compromiso con una gestión taurina transparente, moderna y adaptada a las necesidades del público. “El objetivo no es solo programar corridas de toros, sino construir una experiencia cultural que integre tradición, calidad y participación”, expresó recientemente el empresario.
La próxima temporada estará estructurada entre los meses de marzo, mayo, junio y septiembre, respondiendo a una estrategia pensada para favorecer la asistencia y dinamizar la vida taurina y cultural en la isla. La plaza de toros de Inca mantendrá su línea torista —que tantos elogios cosechó en 2025—, mientras que la Monumental de Muro apostará por combinaciones rematadas con grandes figuras y jóvenes valores.
Desde sus inicios, Balears Cambio de Tercio ha trabajado para devolverle la ilusión a una afición que había quedado relegada a un segundo plano. “Queremos que los aficionados sientan que forman parte de este proyecto, no que lo observan desde lejos. Por eso apostamos por comunicar con tiempo, con claridad y con respeto por sus expectativas”, señala Francisco D’Agostino Casado.
Un cierre de año para el recuerdo
El anuncio de la temporada 2026 llega tras un año que quedará grabado en la memoria de los aficionados baleares. La empresa logró devolver la actividad taurina con éxito a dos plazas históricas: Inca y Muro.
El 3 de agosto, Inca vivió una corrida concurso memorable con un toro indultado, tres rabos y lleno absoluto. El 14 de septiembre, Muro volvió a abrir sus puertas para conmemorar los 30 años de alternativa de Javier Conde, en una jornada en la que la respuesta del público volvió a superar todas las expectativas.
El broche final llegó el 7 de diciembre, con un festival taurino que reunió a matadores y novilleros y cerró la temporada con un balance de 16 orejas y un rabo. Un evento que consolidó el trabajo realizado y confirmó la reactivación real de la tauromaquia en las islas.
Con la mirada puesta en 2026, Francisco D’Agostino y su equipo trabajan ya en una nueva etapa que apuesta por más festejos, mayor solidez organizativa y un enfoque cada vez más cercano al público. La gala de febrero no solo revelará los detalles de la temporada, sino que será también el punto de partida de un año clave para la consolidación del proyecto.