GETAFE/Reportaje – (28/02/2026) La calle Madrid, el corazón de Getafe, la vía que vertebra la memoria de sus vecinos, que ha sido el escenario principal donde ha ido creciendo la población de la ciudad, cambia su aspecto y se adapta a los nuevos tiempos. Más verde, más bancos, mejor pavimento, más sombra… ¿quién se acuerda ya de cuando los coches circulaban a sus anchas por esta vía?
Pocas transformaciones en el municipio de Getafe han sido tan evidentes y tan impactantes a lo largo de los años. Una vía por la que transitaban coches y autobuses, que fue ganada para el disfrute de los viandantes y que se peatonalizó, se convirtió en la calle comercial más emblemática de la ciudad. La calle Madrid evoluciona con sus gentes y hoy afronta una de sus remodelaciones más ambiciosas con una inversión de 5,5 millones de euros. Las obras han comenzado y se extenderán durante todo el año para dar una nueva imagen y mejorar su accesibilidad. «La calle Madrid forma parte de nuestra identidad, es una arteria emblemática en la que pretendemos hacer una transformación no solo estética, sino desde el punto de vista de la sostenibilidad», explica la concejala de Urbanismo, Maite Mellado. «Queremos que tenga más vegetación, más arbolado y más sombra». Además de las plantaciones, tanto de árboles como de arbustos, se van a instalar pérgolas que dotarán de sombra en gran parte del trazado que se va a acometer, de la plaza General Palacio a la del Ayuntamiento.
Esta es la actuación principal del Plan Especial Centro que prima la usabilidad de este espacio, promoviendo la vida comercial y de ocio en este espacio. «La calle Madrid simboliza el espíritu de Getafe en el sentido de que es de las principales arterias comerciales y de convivencia ciudadana de la ciudad; muchas cosas pasan en la calle Madrid en nuestro día a día y en el disfrute de nuestro ocio». Se dirá adiós a los adoquines tradicionales que provocaban en muchos casos problemas de accesibilidad, y se apostará por un nuevo pavimento «de un material que sirve para reducir la temperatura y aumentar el confort», que además aumenta la permeabilidad del suelo. Se nivelará toda la vía «de manera que la calle también sea más accesible».
La reforma será integral acometiendo cambios en saneamientos y colectores que ya están deteriorados y «se incorporará nuevo mobiliario urbano, en torno al centenar de bancos, pensados también para personas que tienen movilidad reducida». Una calle para todos «con criterios de accesibilidad y convivencia». También se acometerá la mejora del alumbrado público.
Se van a acometer las obras por fases: ya se han iniciado en el entorno de la plaza General Palacio hasta el número 54 de la calle Madrid. «Una siguiente fase abarcaría hasta Ricardo de la Vega, intentando hacerla coincidir con los meses de verano». Este será un cambio sustancial, porque esta vía se restringirá al tráfico tras las obras, y su uso solo estará permitido hacia el aparcamiento público, para vehículos autorizados y residentes. De esta forma, se reordenará el tráfico, y la calle Lártiga cambiará su sentido para favorecer el tránsito en el entorno del colegio de Los Escolapios para acceder a los colegios. Los peatones podrán circular con más libertad por Ricardo de la Vega, donde se homogeneizará el pavimento. “Se trata de organizar los flujos de manera que por la calle Madrid no haya una arteria que permita el paso de vehículos como hasta ahora; se trata realmente de una calle peatonal”. Con esta medida, el Ayuntamiento pretende ganar espacio para el peatón, transformando antiguas calzadas en plazas de encuentro donde los vecinos puedan pasear sin la “brecha” que supone el tránsito constante de coches.
Se facilitará en todo momento el acceso a comercios y residentes para minimizar el impacto de las obras, de hecho, se han tenido reuniones permanentes con asociaciones comerciales como ACOEG y GISA, la empresa de desarrollo local, ha trabajado activamente para conocer las preocupaciones de los comerciantes: la sensibilidad con sus necesidades ha sido la tónica predominante. Las obras se inician por la parte central de la vía y luego se acometerán los laterales, para así poder facilitar en todo momento los accesos.
«Lo mejor de las obras es que terminan», bromea Mellado, sabiendo que las actuaciones son siempre molestas, pero merecen la pena. Son 10 meses los que están previstos en estas obras para ver el resultado final. Entre medias, se está hablando por ejemplo, con la Congregación de la Virgen de los Ángeles para establecer recorridos alternativos de la tradicional procesión que lleva la imagen por el centro de la ciudad en plenas fiestas del municipio.
Al final la calle Madrid es el corazón del Getafe histórico, lugar de encuentros, fiestas y paseos. La fuente de la Cibelina no se remodelará, aunque sí el entorno, donde se implementarán nuevos elementos de jardinería. Seguirá siendo también un símbolo para la ciudad.
Junto a la calle Madrid, están a las puertas también las obras que den el pistoletazo de salida al Plan Especial del Hospitalillo, que conectará las calles Madrid, Magdalena y Hospital de San José mediante dos nuevas plazas porticadas con zonas verdes, comercios y vivienda. El proyecto contempla dos plazas, de 1.700 y 500 metros cuadrados, de tamaño similar a la de General Palacio, además de un aparcamiento subterráneo público. Se combinarán viviendas públicas y privadas, locales de hostelería, restauración y espacios de convivencia, con prioridad peatonal y respeto por el descanso vecinal.
El Ayuntamiento trabaja ya en la renovación de estas calles, mejorando la accesibilidad y sostenibilidad del entorno. La calle Marqués contará con plataforma única para reducir las barreras arquitectónicas, jardineras y nueva iluminación. En la calle Manzana se reducirá el tráfico a un solo carril, ampliando las aceras y creando zonas estanciales con más vegetación. La plaza Manzana incorporará pavimentos permeables, árboles adicionales y elementos de sombra para reducir el efecto “isla de calor”, generando nuevos espacios para sentarse y poder charlar. Estos trabajos también permitirán eliminar los problemas de filtraciones en el aparcamiento bajo la plaza.

Un edificio que parecía estar tocado por la mala suerte, con múltiples paralizaciones en las obras y retrasos, parece que ve la luz tras solucionar los últimos problemas con los permisos para el suministro eléctrico. El Centro Europeo de Artes Escénicas, conocido popularmente como Teatro de la Calle Madrid, abrirá sus puertas tras la Semana Santa, según ha confirmado la alcaldesa de Sara Hernández. El edificio, que fue recepcionado por el Ayuntamiento tras la conclusión de las obras, responderá a una demanda histórica de espacios escénicos en el municipio.
Se trata de un edificio de aproximadamente 2.000 metros cuadrados distribuido en cuatro plantas y sótano. La construcción albergará sala de exposiciones, salón de actos, vestuarios, camerinos y varias salas de ensayo y usos múltiples. Como novedad, el teatro contará con una caja negra totalmente versátil para las propuestas culturales.