
GETAFE/Esperando el meteorito (29/06/2026) – Hace unos días me preguntaron por qué escribo siempre contra el Partido Popular y sus dirigentes. La respuesta era evidente por varias vías: Ya existen numerosos medios, post, escribientes e indocumentados de todo pelaje que se pasan la vida lanzando diatribas contra la izquierda, sus organizaciones y cabezas visibles; por otro lado, para ser sinceros, además de la justa reciprocidad, si analizamos sus comportamientos, discursos y la mala educación inherente a estos personajes, se merecen todas las críticas del mundo, es más, creo que me quedo corto y, en tercer lugar (no por importancia), son embusteros, corruptos, jugadores de ventaja y trileros de tal modo que, como se te caiga un billete de curso legal en sus inmediaciones, no lo has vuelto a ver y, no contentos con eso, encontraran el modo de echarte la culpa de cualquiera de los males que asolan el mundo.
Estos días, llama la atención el (mal)trato a que el “ínclito” juez Peinado está sometiendo a Begoña Gómez, por el simple y gravísimo hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno; sin embargo, la tal Isabel Natividad Díaz Ayuso, presidenta convicta y confesa de la Comunidad Autónoma de Madrid, ejerce una misteriosa influencia en todos aquellos que la rodean, de tal modo que terminan forrándose a costa del erario madrileño sin que nadie ose toserles. Que vayamos sabiendo, su madre, su hermano, su exnovio y su novio actual (este sí imputado por avaricioso sin medida a pachas con el Grupo Quirón), han terminado con el riñón blindado de billetes de curso legal sin que un juez peinado o sin peinar haya fijado su mirada inquisitiva en sus asuntos.
Acercándonos aún más al terruño, tenemos en Getafe un sosias de Alberto Núñez Feijóo, que responde por A. J. Mesa, en cuanto a su empeño (el de ambos) en demostrar que no eran el lápiz más afilado del estuche, solo que la versión getafeña es más un producto de mercadillo. Si atendemos a las amenazas latentes que penden sobre sus cabezas, podríamos pensar que fueron separados al nacer; a uno le va a comer los higadillos Isabel Díaz Ayuso en cuanto se despiste, y al otro se lo zampará Mirene Presas como no consiga gobernar el año que viene.
No obstante, aprovechando las fechas que se avecinan, y siguiendo a la espera del advenimiento del deseado meteorito que nos iguale a todos, te deseo el disfrute de este tórrido verano que se avecina, sin más límites que los que pongan tu imaginación y el ordenamiento jurídico vigente. Sé muy feliz y, si un objeto del espacio exterior no lo remedia, nos vemos en septiembre.