
GETAFE/Educación (16/06/2026) – El Ayuntamiento de Getafe, a través de la Delegación de Educación y en colaboración con la asociación YMCA, ha puesto en marcha el programa ‘De vuelta al camino’, una iniciativa destinada a apoyar a estudiantes de entre 12 y 17 años que han sido expulsados temporalmente de sus institutos. Desde su inicio, el pasado 20 de abril, el proyecto ha atendido ya a 13 jóvenes de la ciudad.
El programa nace para responder a una demanda planteada por los propios centros educativos de Getafe, con el objetivo de ofrecer un acompañamiento educativo y personal a aquellos alumnos que, durante los periodos de expulsión, quedan fuera de la dinámica escolar habitual.
La concejala de Educación, Ángeles García, destaca que “las primeras valoraciones que nos están llegando, tanto de los institutos, como de las familias y los alumnos, están siendo muy positivas, nos dicen que es una alternativa increíble para los jóvenes, ya que cuando están expulsados, a menudo, se quedan en casa solos, deambulan por las calles y su autoestima se ve afectada”.
En esta primera fase se han firmado acuerdos de colaboración con el IES Satafi y el IES Menéndez Pelayo, aunque la intención del Consistorio es ampliar la iniciativa a más centros educativos durante el próximo curso. Para ello, al finalizar el presente año académico se realizará una evaluación de los resultados obtenidos.
El proyecto desarrolla un acompañamiento educativo individualizado y en pequeños grupos, de un máximo de seis estudiantes, durante todo el periodo de expulsión. Las actividades se realizan en la sede de YMCA en horario lectivo y permiten a los participantes continuar con las tareas enviadas por sus institutos, además de recibir refuerzo educativo y participar en talleres de habilidades personales y sociales.
La intervención también contempla reuniones individuales orientadas a fortalecer la independencia personal y la autoestima de los jóvenes. Paralelamente, se mantiene un seguimiento constante con las familias y los centros educativos para coordinar el trabajo realizado.
Una vez finalizado el periodo de expulsión, se celebra una reunión conjunta entre el estudiante, la familia, el instituto y YMCA para evaluar la evolución del participante y los compromisos adquiridos. Además, el programa incluye un seguimiento posterior de entre cuatro y seis semanas para medir el impacto de la intervención.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento refuerza su apuesta por la educación inclusiva, la prevención del abandono escolar y el apoyo a jóvenes que atraviesan situaciones de dificultad dentro del sistema educativo.