Ley Antifraude, VeriFactu y factura electrónica: el nuevo calendario fiscal que las empresas no pueden ignorar

Fuente: pexels.com

GETAFE/Varios (15/06/2026) – España lleva años intentando modernizar su sistema de facturación empresarial. No siempre con rapidez, conviene decirlo.  La nueva legislación es clave para la creación y crecimiento de empresas. Mientras muchas empresas ya trabajan con procesos digitales, la Administración ha ido construyendo un marco legal para cerrar espacios al fraude, mejorar el control fiscal y reducir la morosidad. 

Empresas y autónomos deben conocer y aplicar la Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, el sistema VeriFactu y la Ley Crea y Crece, que introduce la factura digital obligatoria entre empresas y profesionales.

La Ley Antifraude

La Ley 11/2021, conocida como Ley Antifraude pone el foco en los programas de facturación y contabilidad. Hasta entonces, determinadas soluciones informáticas podían facilitar alteraciones, dobles contabilidades, facturas modificadas o registros eliminados sin dejar rastro. La Ley Antifraude exige que los sistemas informáticos garanticen integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Es decir, cada factura debe poder seguirse, comprobarse y conservarse sin manipulaciones encubiertas. La tecnología deja de ser una simple herramienta administrativa y pasa a ser una pieza de cumplimiento legal.

Y aquí entra VeriFactu, nombre asociado a los sistemas de emisión de facturas verificables regulados por el desarrollo reglamentario de la Ley Antifraude. Su marco técnico se concreta en el Real Decreto 1007/2023, que establece los requisitos que deben cumplir los sistemas informáticos de facturación.

Una idea importante: no toda empresa estará obligada necesariamente a remitir sus facturas automáticamente a la Agencia Tributaria bajo la modalidad VeriFactu. Sin embargo, sí deberá utilizar programas adaptados a los requisitos antifraude si está dentro del ámbito de aplicación. En la práctica, muchas empresas hablarán de “adaptarse a VeriFactu” aunque técnicamente se refieran a cumplir con el reglamento de sistemas de facturación.

La Ley Antifraude también introduce un régimen sancionador serio. Las empresas que usen software no conforme pueden enfrentarse a sanciones relevantes, y los desarrolladores o comercializadores de programas que permitan llevar dobles contabilidades o alterar registros también quedan expuestos. 

En cuanto a las fechas de aplicación obligadas, la Ley Antifraude y el sistema Verifactu serán obligatorias el 1 de enero de 2027 para sociedades anónimas y limitadas y el 1 de julio de 2027 para autónomos, sociedades civiles y resto de empresas.

La Ley Crea y Crece

La Ley Crea y Crece fue publicada en 2022 y entró en vigor, con carácter general, el 19 de octubre de ese año. Su objetivo es facilitar la creación de empresas, mejorar su financiación, reducir obstáculos administrativos y combatir la morosidad. Entre sus medidas más conocidas está la posibilidad de constituir sociedades de responsabilidad limitada con capital social mínimo de un euro. La medida sonó muy moderna, aunque cualquiera que haya creado una empresa sabe que el capital social es solo una parte pequeña del recorrido.

La gran novedad para el día a día empresarial es la factura electrónica obligatoria en operaciones entre empresarios y profesionales. Esto afecta al ámbito B2B, no a todas las facturas emitidas a consumidores finales. La intención es que las facturas se emitan, reciban y gestionen en formato electrónico estructurado, con mayor control sobre plazos de pago y estados de la factura.

Aplicación de la Ley Crea y Crece

La entrada en vigor de esta obligación depende del desarrollo reglamentario. Conforme al esquema previsto, las empresas y profesionales con facturación anual superior a 8 millones de euros deberán adaptarse un año después de aprobarse el reglamento o, lo que es lo mismo, para el verano de 2027 (pendiente de Orden Ministerial). En cuanto al resto de empresas y autónomos con menor facturación, su aplicación está prevista inicialmente para el verano de 2028.

Anticiparse a los cambios

La conclusión es sencilla, aunque no cómoda: las empresas no deberían esperar al último mes. Revisar el programa de facturación, hablar con el proveedor tecnológico, comprobar si el sistema genera registros seguros y preparar procesos internos para la factura electrónica ya no es una mejora voluntaria. Es prevención legal, gestión responsable y, en muchos casos, simple supervivencia administrativa.

La Ley 11/2021 abrió la etapa del control antifraude digital. VeriFactu concreta cómo deben comportarse los sistemas de facturación. La Ley Crea y Crece empuja hacia una relación empresarial más digital, trazable y controlada. No se trata solo de cumplir por miedo a una sanción, sino de ordenar la casa antes de que llamen a la puerta. Una factura bien emitida, registrada y conservada puede parecer un trámite menor, pero en el nuevo escenario será una prueba, una defensa y una garantía.

La empresa que entienda esto a tiempo evitará prisas, sanciones y cambios improvisados. La que lo deje para el final descubrirá, una vez más, que la normativa no suele esperar a quien no la lee. Y quizá ahí esté la lección más práctica: adaptarse antes no es una carga innecesaria, sino una forma discreta de ganar control, claridad y tranquilidad en un entorno donde la improvisación sale cada vez más cara.

Redacción Getafe Capital

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