El bilingüismo y el diésel de Esperanza Aguirre

GETAFE/El aula sin muros (11/02/2019) – Hace unos meses centró nuestra atención un artículo de Isaac Rosa en El Salto(1), que titulaba El Bilingüismo es un éxito. Contaba con fina ironía la experiencia, de éxito contenido, con su hija, matriculada en un colegio público, incluido en el programa bilingüe de la Comunidad de Madrid. Efectivamente, nosotros consideramos también que el programa funciona, pero “de aquella manera”. Aclaremos con una improvisada metáfora.

El programa bilingüe de Esperanza Aguirre funciona, igual que funcionaba su coche, ¿diésel?, sí ese que, esporádicamente, aparcaba en el carril bus; seguro que cumplía bien el cometido para el que fue diseñado, trasladarla de un sitio a otro de Madrid, pero eso no significa que sea la forma óptima de viajar por la ciudad y que este medio de transporte no deje una indeleble huella de gases contaminantes y otras secuelas -como interferir la circulación del transporte público- que nos llevan a pensar a casi todo el mundo – salvo a Esperanza y sus incondicionales- que hay formas más inocuas de moverse por la ciudad, como el transporte público, la bicicleta o incluso, los vehículos eléctricos.

Hay que reconocer que la derecha sabe muy bien utilizar la propaganda (política): mensajes cortos, reiterativos, simplistas y fáciles de entender y el programa bilingüe ha sido uno de los elementos de propaganda educativa que la Comunidad de Madrid, lanzó a bombo y platillo en 2004, (con algún error sintáctico eso sí) y que ha renovado y ampliado cada año, destacando los logros cuantitativos, pero claro, sin entrar en los aspectos cualitativos, que eso da muchos quebraderos de cabeza.

Aprender lenguas es importante. Comunicarse con personas de otras culturas nos humaniza y enriquece, pero el acervo mediático nos ha hecho creer que el dominio de una segunda lengua garantizará un futuro laboral más exitoso y que el idioma del imperio (lengua franca la llaman algunos) es el más adecuado para triunfar profesionalmente. Sobre esto podrían decir mucho los cientos de jóvenes españoles emigrados, con su maleta inflada de masters y segundas o múltiples lenguas y otros muchos que, en suelo patrio, acumulan una dilatada vida laboral repleta de trabajos precarios.

Se ha aprovechado una demanda social de aprendizaje de una segunda lengua (inglés por abrumadora mayoría) para dar un aire de modernidad a la política educativa del PP. Con esto y alguna fotito de Esperanza Aguirre con el magnate Bill Gates, sonriente por su contrato millonario(2).

No hubo estudios previos para adaptar el programa a la especificidad de cada pueblo, cada barrio o cada centro de Comunidad de Madrid. No se tuvieron en cuenta las experiencias en otros países, ni de estudios psicológicos que informan sobre cómo aprenden la lengua los niños y niñas. ¡Para qué… para estropear la ocurrencia! La ínclita Lideresa hizo introspección y, recordando con nostalgia su estancia en un colegio bilingüe de alto standing, ideó un programa para sustituir profesorado generalista de Enseñanza Primaria, por especialista en Inglés. Así de fácil.

Simplemente, se decidió que algunas asignaturas que anteriormente se impartían en castellano se enseñaran en inglés. Así de sencillo. Algunos recursos económicos más, para los centros bilingües, algún profesor nativo de apoyo y un plus económico para el profesorado que imparte inglés. Ni disminución de ratios, ni apoyo al alumnado con dificultades… todo por la lengua del imperio.

Y, curiosamente, la receta ha tenido eco y, con el mismo formato, lo han copiado otras comunidades autónomas

A estas alturas la autoridad educativa de la Comunidad de Madrid no ha hecho una evaluación seria e imparcial de su programa estrella.

El programa bilingüe de la Comunidad de Madrid es un éxito, se ha extendido a miles de centros públicos de Primaria, a los Institutos y a los centros concertados. Los nuevos centros de Primaria, por decreto, son bilingües. Seguramente si usted es habitante de un barrio nuevo de esta región, no tendrá “libertad de elección” sus hijos hablarán inglés y hasta obtendrán el first, de forma gratuita, pero si su hijo o hija no sigue el ritmo, ustedes (la familia) no saben inglés, no disponen de tiempo o no tienen una cartera suficientemente repleta, es muy probable que tengan que abandonar el centro.

Dejaremos para otro momento un análisis más detallado del esfuerzo que está suponiendo este programa para las familias y sus secuelas de segregación y exclusión escolar.

En el seno del Consejo Escolar Municipal de Getafe hay una comisión de trabajo que, con ayuda de la Universidad Autónoma de Madrid, está haciendo un estudio del funcionamiento del programa bilingüe en nuestro municipio. Sobre los resultados no os vamos a hacer spoiler.

El diésel de Esperanza Aguirre funcionaba.

Escuela Abierta

(1) El Salto es una revista independiente que surgió a finales de 2016, mantenida por aportaciones colectivas y gestionada por gente del equipo de la extinta Diagonal.

(2) En noviembre de 2004 Bill Gates aprovechó su estancia en Madrid para pedir la “no intervención” del gobierno en el mercado tecnológico, criticar el uso de software libre que se estaba implantando en algunas comunidades autónomas, como Extremadura y llegar a un acuerdo con Esperanza Aguirre para vender su software a los centros educativos públicos de la Comunidad de Madrid.

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