¡¡Mamá!! ¡¡No me voy!!

GETAFE/Rincón psicológico (22/07/2019) – Comenzando el inicio de las vacaciones es habitual la pregunta entre compañeros de ¿y dónde te vas tú de vacaciones? Muchas personas se sienten invadidos por tan tediosa pregunta ya que para muchos las vacaciones supondrán ese momento del año que sin hacer nada, sin disponerse a elegir destino alguno disfrutarán de las vacaciones, pero ¿quién no será “comentado” si ante dicha pregunta la respuesta es esta?: ”Me quedaré en la ciudad”, “me quedaré en el pueblo”, “me quedaré en CASA”.

Quizás muchos de los que ahora estén leyendo este artículo estén pensando en que si uno no se va de vacaciones es porque su economía o circunstancias personales no se lo permiten, que quizás no disponga de familia o amigos para irse con ellos y de mil excusas más que desde lo cotidiano solemos pensar, pero la verdad es que no es así. Para un determinado perfil de personas el viaje, el descanso, el disfrute se hace desde casa.

Son muchas las personas que cada día eligen que su destino de vacaciones sea su HOGAR, ese hogar que durante el año no ha podido ser disfrutado, el lugar que con tanto esfuerzo crearon un día y que por la rutina no está siendo lo que ellos deseaban, el espacio de lectura, de descanso, de baile, de orden, de reorganización, de preparación de comidas, de redecoración de interiores, de encuentros de amigos, de veladas íntimas, de sesiones de cine, de tertulias filosóficas, de encuentros de arte, de talleres de cocina, de noches de verano bajo las estrellas.

“Sí mamá, ¡¡no me voy!!”

VACACIONES es símbolo de descanso, de hacer que nuestra mente a ratos ser ralentice, de tiempos de siestas nutritivas, de regeneración de células, es tiempo del placer y cuántas veces se nos olvida que el placer está dentro de uno y no en el exterior.

Nos hemos acostumbrado a un mundo lleno de estímulos externos, lleno de ocio, de acciones, de relaciones, de búsquedas incansables de más y más y mientras continuamos en lo de fuera se nos olvida lo más importante para construirnos que es el lugar del espacio interior.

Y hablo de DESCANSO, de estar en actitud de fluir, de actitud de sentir, abrazarme, de llenarme de las pequeñas cosas que a veces son las más insignificantes. Hablo del deseo de estar con uno mismo, de “planificarse” por dentro desde el instante, de escucharse, bailar, saltar, reír y volver a aquello que tanto anhelábamos de cuando éramos pequeños de sentirnos cuidados sin tempo sin explicaciones.

“Sí mamá, me voy para quedarme, me quedo para encontrarme”

Recordemos que los períodos para que sean vacacionales han de aportarnos serenidad, placer, disfrute, y encuentro, encuentro desde uno para con el otro y estar lleno de tiempos, de tiempos de descanso donde hacer STOP, respirarnos y nutrirnos.

Acojamos nuestro verano desde lo que nos pide el cuerpo y la mente.

FELICES VACACIONES CONTIGO

Redacción Getafe Capital