El espíritu del 45

GETAFE/Tribuna con acento (08/04/2020) – En el año: 2013 Ken Loach dirige el film “El espíritu del 45” (disponible en diversas webs de internet). El documental analiza como al final de la II Guerra Mundial, el celebérrimo Winston Churchill es derrotado estrepitosamente por el “mediocre” laborista Clement Attlee.

El motivo de este resultado electoral es que los británicos no quieren que se repita lo mismo que tras la primera Gran Guerra ya que a pesar de la victoria, la población sufrió una enorme depresión. El programa “socialista” del partido Laborista propone un ambicioso plan para la construcción del welfare británico. Entre las medidas más destacadas están la nacionalización de sectores como el minero, la energía o los trasportes con un doble objetivo: garantizar los puestos de trabajo, y poner sectores estratégicos al servicio de la recuperación del país. Otras dos medidas suponen un hito histórico: la Implantación del Servicio Nacional de Salud (hoy todavía uno de los mejores del mundo a pesar de los recortes y privatizaciones de Margareth Thatcher y sus seguidores) y la construcción de más de 200.000 viviendas sociales. Recordemos que eso se hizo en un país partiendo de una economía totalmente destruida por la guerra y no en una situación de superávit económico.

Vivimos en una situación similar, incluso hablamos en términos de guerra, cuando hacemos referencia al combate del coronavirus. ¿Cómo vamos a salir de este episodio? ¿Vamos a volver  a la situación de precariedad anterior a la crisis, agudizada por las empresas que van a cerrar y por el parón económico en todos sectores? Tenemos la posibilidad de tomar medidas que no dejen a nadie en la cuneta y sin recursos (quizás ha llegado el momento de implantar el ingreso Mínimo Vital) que potencie el empleo, que refuerce el sistema público de salud, que recupere la capacidad de producción nacional de productos estratégicos, el cumplimiento constitucional de unos impuestos progresivos para que pague más quien más gana y para que los costes de la crisis no recaiga exclusivamente sobre los más débiles como pasó en el 2008, bajo la batuta de Rajoy. Un nuevo rumbo, un nuevo Green Deal, “El Espíritu 2020”.

Afortunadamente, las acciones del gobierno PSOE-Unidas Podemos van en el buen sentido, a pesar de su prudencia y provisionalidad.  A pesar de esa prudencia y provisionalidad, la sola mención del artículo 128 de la Constitución ha sido recibido por “los constitucionalistas” con acusaciones a Pablo Iglesias de comunista, venezolano, ir contra la propiedad privada, etc. ignorando, o mejor, ocultando, que gobiernos como el francés o el alemán han ido más lejos en sus propuestas y el mismo Donald Trump ha usado artículos similares para que General Motors y Ford fabriquen respiradores.

Se está hablado de repetir algo parecido a los Pactos de la Moncloa. Sería un error. Los pactos de la Moncloa se firmaron por todo el arco parlamentario en 1977. Antes de aprobarse la Constitución, fueron un paquete de medidas para acabar con algunas leyes del régimen franquista, tanto de carácter social como para liberalizar la economía, permitir el despido, regularizar los sindicatos etc.. El espíritu de ese acuerdo, con sus luces y sombras, sirvió para inspirar parte de la Constitución del 78.

Hoy, evidentemente, no estamos en la misma situación. Es verdad que estamos en una crisis profunda y global y sería bueno que hubiese un gran acuerdo para aprender de los errores y organizar un futuro mejor con algunos indicadores irrenunciables: erradicar la pobreza y no dejar a nadie fuera del sistema, una nueva economía que garantice dividendos, pero que garantice empleo y lucha contra el cambio climático, reforzar los sistemas públicos de protección social, sanidad y enseñanza. Sin embargo, el PP se ha manifestado en contra de eso y se ha manifestado claramente en sentido contrario.

En la crisis del 2008, el PP decidió ayudar a los fuertes y “salvar” a la banca  y sembrar de paro, precariedad, recortes y desahucios los espacios de la ciudadanía. Ahora, sus propuestas en el “Plan de Choque COVID19” de los 10 puntos, 9 hablan de ayudas a las empresas y ninguna a la ciudadanía. La única mención a la sanidad es el punto 4: “Plan de Contingencia sanitaria para reforzar los recursos de las autonomías.” (Lo que es no decir nada, salvo restar competencias / recursos al gobierno central). Básicamente las medidas son de bajar impuestos a las empresas y desregular la actividad empresarial. En Andalucía, el 9 de marzo, PP-CS-VOX han aprobado  la “Ley de Mejora y Simplificación de la Regulación para el Fomento de la Actividad Productiva” que ha sido denunciada por anticonstitucional por la oposición y por organizaciones ecologistas de todo tipo, pues supone permitir destruir entornos naturales y reducir los controles sobre las actividades productivas.

Claramente, no parece el PP buen compañero de viaje para las medidas que la ciudadanía necesita. En Ciudadanos, Arrimadas aboga por unos pactos de La Moncloa “moderados” que diluyan las ideas de Podemos (“El País”, 6/4/2020). Por lo tanto, también ponen “palos en las rueda” a cualquier medida social contraria a los intereses de los grandes grupos económicos.

En 1945, Attlee no consultó a Winston Churchill ni consensuó con él sus ideas. Propuso un programa muy claro y lo sacó adelante con medidas que sirvieron de modelo a media Europa y cuyos beneficios reconoció a posteriori el propio Churchill.

La paella mixta está muy bien. Pero cuando hay caminos divergentes, “el camino de enmedio” no conduce a ninguna parte. PSOE y Unidas Podemos deben buscar el máximo de apoyo para un programa real de cambio que mejore las condiciones de la gente. Y ahí, con la ciudadanía debe hacer el pacto. Preparando un programa claro para sacar a la gente de la crisis y hacerlo con firmeza, honestidad y transparencia.  

El futuro se presenta incierto. No sólo en España, sino en la Unión Europea y en el resto del mundo. En algunos sitios, la crisis del COVID se está utilizando para recortar derechos y libertades y para preparar a la sociedad a “tiempos peores”. En España, ¿por qué vamos a optar?  Represión, himnos y Banderas o Ternura, Solidaridad y Derechos.

Redacción Getafe Capital

2 Comments

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  2. Jose Maria Cruz de Dios

    8 abril, 2020 at 18:43

    No puedo estar más de acuerdo con tu artículo, enhorabuena eso es lo que pensamos muchos pero no sabemos como FORZAR a que este gobierno GOBIERNE a pesar de la derecha y sin pensar en los votos, se les juzgará en el futuro más por lo que resuelva después de a crisis que por el comportamiento en la misma aunque les suponga perder las elecciones y hasta mociones de censura antes de acabar el año y tiene recursos, partidos y diputados suficientes como para ejecutar ese tipo de leyes sin «Pactos de la Moncloa»