
GETAFE/Sanidad (30/01/2026) – El hastío ha tocado techo y ha provocado que SAT- SE, el sindicato profesional de enfermería, haya comenzado las movilizaciones, la primera el 8 de enero, tras una campaña invernal que ha tensado las costuras de un cuerpo que atraviesa un momento precario. No es algo nuevo, es una degradación que va sumando gotas en un vaso que ya ha rebosado. No hay enfermeras y las que hay se marchan a otras comunidades.
“Antes se atraía el talento a Madrid, pero ahora somos una de las comunidades peor pagadas y el nivel de vida de los más altos: y somos una de las cuatro únicas comunidades que aún no han recuperado las 35 horas”, explica David Vicente, que junto a su compañera Raquel Rodríguez son los delegados sindicales de SATSE, el sindicato profesional de enfermeras en el Hospital de Getafe. La de recuperar este recorte que se produjo en la crisis de 2012 es una de las reivindicaciones habituales de este colectivo en la Comunidad. A una jornada más extensa se suma que Madrid es “una de las comunidades peor pagadas, con el nivel de vida más alto”.
La diferencia de 2,5 horas supone al final de año una aumento equivalente a 11 noches. “Significa más posibilidades de conciliación”, sin contar con que en Castilla-La Mancha, por ejemplo, “los sábados se pagan como festivos”. Todo resta para elegir Madrid, que en lo único que ha mejorado es en el reconocimiento de la carrera profesional. Ni siquiera las oposiciones tienen una frecuencia marcada previsible. “¡Las nuestras tardaron cinco años en resolverse!”, mientras en Andalucía las convocan cada dos años y fidelizan a un sector de trabajadores que es deficitario. No hay enfermeras. Y las que hay no quieren trabajar en Madrid.
Y dentro de Madrid, el Hospital de Getafe tampoco es uno de los mejores destinos. Un hospital estancado “Getafe lleva con la misma plantilla orgánica, nos referimos al personal real que tiene que haber en este hospital, desde hace mucho tiempo. Y la población ha cambiado, se ha hecho mayor”, ratifica Raquel Rodríguez.
“Necesitan unos ingresos más largos, son pluripatológicos o con unos cuidados asistenciales que conllevan más tiempo. Eso se está realizando con el mismo personal. No puedes dar los mismos cuidados. Eso quema al personal y lo agota”. Como faltan enfermeras, “cuando solicitas días de libre disposición no te los dan por necesidades del servicio”.
No hay nadie que cubra los huecos. Y las bajas no se suplen hasta que pasan los quince días. “El personal que cubre a esa persona es el que ya está en la unidad, con lo que se genera una mayor carga de horas. Te acabas dedicando a apagar fuegos, a poner la medicación corriendo en vez de escuchar al paciente”.
Situaciones que se agravan cuando se distribuyen a los enfermos por los pasillos. Algo que no debería ocurrir en Getafe porque “hay un lugar físico que descongestiona los pasillos, una unidad de corta estancia: pero para abrir esas camas necesitas personal, porque depende de Urgencias”.
Este año se ha abierto dos días y medio… justo después de las movilizaciones. “Se pueden hacer las cosas mejor”, mantienen los representantes de SATSE. Pero necesitan ampliar la plantilla base, al menos con una persona por turno en planta, lo que supondría unas 60 enfermeras más, a lo que habría que sumar, Urgencias, matronas, a las que deben más de 2.000 horas de exceso… la lista se amplía. Afecta a la salud física y mental de las trabajadoras y a la conciliación.
“La gota que colmó el vaso es que nos impusieron que era el hospital el que iba a elegir la reducción de jornada de las personas que la solicitan”. Algo que choca con la legalidad. Al menos en este aspecto, el hospital se ha sentado a hablar con ellos. Se han dado casos extremos que retratan la situación en momentos como la Nochevieja, donde dos enfermeras “tuvieron que atender a 38 pacientes durante la noche: pacientes de geriatría, dependientes. No es admisible. Entras al turno ya agobiado”.
Los hospitales además compiten entre sí con algo que no debería existir: las horas extra. “Hay centros de Madrid que han pagado 300.000 euros en horas extra. Si contratas enfermeras seguro que te sale más barato”. No hay homogeneidad en lo que se paga, depende de cada centro, y eso provoca fugas, que en este caso perjudican a Getafe, uno de los que menos remunera estas horas extra. Y como no hay enfermeras, las que hay pueden elegir el destino que mejor se ajuste… o que más pague.
El Plan de Invierno únicamente ha servido para parchear una situación deficitaria. En Getafe, en lugar de reforzar servicios, han servido para cubrir bajas y paliar una situación estructural. En SATSE lo tienen claro: seguirán peleando por un servicio mejor.
Desde el Hospital aseguran que se ha reforzado todos los recursos en Urgencias para garantizar la calidad asistencial y que dentro del Plan de Invierno se han contratado 4 médicos, 7 enfermeras, 8 auxiliares y 2 celadores, “además de implementar medidas organizativas para agilizar el alta de pacientes en las unidades de hospitalización, con el fin de facilitar la admisión de nuevos casos procedentes de Urgencias”. Respecto a las quejas por los días de libre disposición, aseguran que “se han concedido todos los permisos solicitados por los trabajadores de Urgencias”.