La Agrupación Socialista de Getafe celebró la entrega de los Premios de la Rosa 2026 en un acto marcado por la reivindicación de la igualdad, la defensa de los servicios públicos y la apelación a la resistencia frente a la polarización política. La secretaria general del PSOE de Getafe y alcaldesa, Sara Hernández, abrió la ceremonia ante un salón de actos lleno, en una edición que contó con la presencia del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y del ministro y secretario general del PSOE-M, Óscar López.
Hernández definió el acto como “el reflejo exacto de lo que son los socialistas” y articuló su intervención en torno a la metáfora de un “hilo rojo” que une a generaciones de militantes y a la ciudad con el proyecto socialista. Subrayó la vigencia de los derechos conquistados y advirtió de los riesgos de retroceso: “No hay ningún derecho que esté eternamente consolidado. Hay que lucharlo cada día”.
El primer premio local, al compromiso con la educación y el talento joven, recayó en el equipo getafense del proyecto Reto Marte, finalista internacional en un programa de innovación científica. En nombre del grupo, Elena Igelmo agradeció el reconocimiento y destacó el aprendizaje colectivo: “Hemos aprendido cosas tan importantes como la colaboración, el esfuerzo y la confianza”. También defendió el papel de la ciencia como herramienta transformadora: “Utilizar la ciencia como herramienta para mejorar el futuro”.
El galardón a los valores deportivos fue para cuatro marchadoras locales, en reconocimiento a sus resultados y a su proyección del nombre de Getafe en competiciones nacionales. En una breve intervención, agradecieron el apoyo recibido y expresaron su orgullo por representar a la ciudad: “Estamos muy agradecidas y muy orgullosas”.
El premio autonómico en defensa de la sanidad pública se concedió a Unión General de Trabajadores de Madrid. Rosa Robledano, en representación del sindicato, centró su discurso en la crítica a la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid y en la necesidad de presión social: “Es imprescindible que la ciudadanía presione a quienes gestionan lo público”. Reivindicó la sanidad como “un derecho que no puede depender del dinero que tenga cada persona” y alertó del deterioro de otros servicios públicos.
En el ámbito interno, el Premio de la Rosa al compromiso socialista reconoció a militantes con más de 45 años de trayectoria en el PSOE de Getafe. Durante el homenaje se recordó su papel en la consolidación democrática y en la transformación de los barrios obreros de la ciudad. Entre ellos se encuentran el exalcalde Pedro Castro o la presidenta del PSOE local, Carmen Ferrero.
El Premio Nacional a la Libertad de Expresión fue para la analista política Sara Santaolalla, que denunció el clima de hostilidad hacia periodistas y comunicadores críticos. Su intervención fue una de las más contundentes de la tarde: “La libertad de expresión se ha convertido en una especie de privilegio”. También lanzó un mensaje de resistencia frente al acoso: “Hay una cosa que se llama principios y dignidad que algunos nunca podrán tener”. Y defendió su independencia profesional: “Hoy puedo estar aquí hablando de lo que me da la gana. Son tiempos muy oscuros, pero también hay mucha luz”.
El acto culminó con la entrega del Premio Nacional a la Igualdad a José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se reconoció por el impulso de leyes como el matrimonio igualitario, la ley de dependencia o la ley integral contra la violencia de género. En su discurso, el expresidente vinculó igualdad y democracia: “Los servicios públicos son la esencia de la igualdad y la democracia”. Reivindicó el papel del feminismo en la transformación del país: “Lo que más ha cambiado España en estos 45 años ha sido el avance de los derechos de las mujeres”. Y defendió una concepción inclusiva de la nación: “Si hay una cosa que no debe hacer un demócrata es dejar de defender la igualdad de los seres humanos, vengan de donde vengan”.
El cierre del acto mantuvo el tono político de la jornada. Óscar López apeló a una “izquierda valiente” y situó el feminismo como eje de futuro, mientras que los veteranos militantes reivindicaron la continuidad del proyecto socialista frente a los “peligros de retroceso”.
La edición de 2026 de los Premios de la Rosa consolidó así su doble dimensión: reconocimiento a trayectorias locales y mensaje político en clave autonómica y nacional, en un contexto que los intervinientes definieron como “crucial” y “difícil”, pero también como una etapa en la que, insistieron, “no nos pasarán”.