
GETAFE/Reportaje (23/04/2026) – Un recinto de 55.000 personas sin un plan de gestión de movilidad para los que acuden allí, unos festivales que se multiplican de forma exponencial cada año, unas viviendas situadas amenos de 400 metros y que sufren cada vez más los ruidos del espacio… el Iberdrola Music y sus festivales (MadCool, Reggeton Beach, Coca Cola, Shakira…) han levantado a los vecinos yal Ayuntamiento de Getafe contra la gestión de un espacio con muchas, muchas carencias.
Pum, pum, pum… la vibración en las paredes es constante. No tanto el sonido, que solo cuando el viento sopla a favor es perceptible. «No oímos música, solo retumbar, como si tuviéramos una máquina de asfaltar en la puerta». Águeda Fernández es la tesorera de la Asociación de Vecinos Getafe Norte, y una de las cientos de personas que sufren cada festival y cada concierto que se celebra en el Iberdrola Music.
«Se han hecho mediciones todos los años y siempre se han superado los niveles máximos permitidos». El barrio de Getafe Norte, como también el de Los Molinos y El Bercial, sufren las consecuencias de la actividad en el recinto de macrofestivales que da cabida a 55.000 personas. Con viviendas situadas a menos de 400 metros del espacio, estos distritos se convierten en una trampa de ruido y asfalto para sus vecinos, que tienen que soportar los eventos que organiza la vecina ciudad de Madrid pero que repercuten principalmente en Getafe.
También en Colonia Marconi, donde los residentes intentan también organizarse. Están teniendo menos suerte que los que se quejaron frente al Santiago Bernabéu. Aquí las quejas, de momento, caen en saco roto.
La movilidad es uno de los problemas principales que se encuentran ante un macroevento. Es habitual que se cierren los accesos a la M-45, la vía de salida natural del barrio «hacia la carretera de Toledo, a Getafe, a Madrid, a cualquier lado. Nos dejan incomunicados totalmente. No solo a nosotros, también a Los Molinos».
Los atascos son constantes porque el cierre de estos accesos provoca otra derivada: se habilita como peatonal el paso por debajo de la M-45que conecta Getafe con Villaverde. De esta forma, el municipio de Getafe se convierte en el aparcamiento natural del evento. La Guardia Civil se encarga de gestionar el flujo, «pero sobre todo por la noche a veces no están» y la gente «acorta» cruzando la M-45.
«Hasta que un día no haya un muerto, no se van adar cuenta de que esto es realmente peligroso o que ese espacio no tiene que estar aquí». El deambular de gente es constante, lo que supone más ruido, más coches, más dificultades para aparcar… al final son 55.000 personas que salen simultáneamente de un recinto, con coches particulares, con VTC que acuden a recogerlos, con aparcamientos en cualquier sitio. «La gente llega a las tres de la mañana contenta, bebida, y vienen gritando… en verano tenemos las ventanas abiertas…». Difícil conciliar el sueño…
Águeda ha tomado una decisión drástica cuando sabe que hay un evento: teletrabaja para notener que sufrir las consecuencias del tráfico. Hay gente que no tiene esa posibilidad y se juega poder llegar a su trabajo o luego volver. «La gente luego se piensa que nosotros nos quejamos de vicio, pero no. No puedes salir cuando hay conciertos ni a tomarme una cerveza por ahí porque no queremos estar en atascos».

Las mediciones de ruido les han dado la razón. «Hay un delito» y lo han llevado a los tribunales, pero «no sabemos a dónde llegará. Como es gente muy poderosa seguramente tengan mano en algún lado y saldrán de rositas». El ejemplo de los vecinos del Bernabéu ni siquiera consuela, porque los recursos económicos no son los mismos: »
¿La diferencia? Los pisos al lado del Bernabéu valen 3 millones de euros. Los vecinos de allí tienen poder. Allí han puesto 100 euros mensuales cada uno; nosotros hemos pedido 20 euros en total para ayudar a buscar un abogado… esa es la diferencia». En el ruido también hay clases y lo sufren también niños con especiales dificultades, como los que sufren TEA, o personas mayores y especialmente sensibles.
«El ruido no es bueno para la salud». Y apostilla: «Si quieren hacer conciertos de55.000 personas que se vayan en medio del campo». Las movilizaciones hasta ahora no han servido de mucho, pero Águeda no duda en que seguirán peleando por un derecho fundamental, el que tienen a descansar y vivir tranquilos en su barrio.
Las consecuencias de este tránsito de gente y vehículos también las paga Getafe económicamente, puesto que tiene que asumir los costes de la gestión de tráfico detrayendo recursos municipales y policiales, y también de limpieza por el tránsito en ocasiones no demasiado cívico por el barrio. «El Ayuntamiento estádando mucho la cara por nosotros, es de agradecer porque ya por lo menos no te encuentras solo».
La cancelación (o retraso a 2027, aún no está claro) de Madrid Lucía, la Feria de Abril en Madrid, fue un éxito compartido, para un evento que pretendía extenderse durante varias semanas en el recinto del Iberdrola Music. Pero enfrente siguen estando la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid «que dan subvenciones a los eventos».

Además de los festivales que se van sumando en el Iberdrola Music, en 2026 se ha unido el aterrizaje de una residencia europea, la del fin de gira Las mujeres ya no lloran de Shakira, que se extenderá durante 11 jornadas. En el recinto además se apostará por «construir» un estadio con el nombre de la cantante, ad hoc para la ocasión, así como una pequeña ciudad con actividades para todos los públicos con el nombre de Macondo Park.
Aprovechando la dimensión internacional del evento, el Ayuntamiento de Getafe ha querido ganar apoyos para la posible convivencia entre vecinos y público. De esta forma, la alcaldesa Sara Hernández mantuvo una reunión con los promotores de los conciertos de Shakira que ha dejado un balance “agridulce”, según la regidora, que insiste en la falta de soluciones estructurales para minimizar el impacto de estos eventos en la ciudad.
Durante el encuentro, el Gobierno local trasladó de nuevo las principales preocupaciones vecinales, centradas en los problemas de movilidad, ruido y afecciones directas sobre barrios como Getafe Norte y Los Molinos. Hernández fue clara al señalar que los promotores“ prometen colaboración”, pero recordó que esta situación“ se repite evento tras evento”, sin que se adopten medidas definitivas. Pese a ello, el Ayuntamiento valora como avance el compromiso del promotor de utilizar su capacidad de influencia para exigir mejoras a las administraciones competentes.
En este sentido, se ha planteado que futuros conciertos puedan quedar condicionados a que el recinto cuente con condiciones adecuadas, tanto en accesos como en aislamiento acústico. El núcleo del conflicto, sin embargo, sigue estando fuera del ámbito municipal. La alcaldesa lamentó que ni la Comunidad de Madrid ni el Ayuntamiento de la capital se hayan implicado en cuestiones clave como la instalación de pantallas acústicas, la habilitación de nuevas infraestructuras o la mejora del transporte público.
Entre las propuestas, Getafe plantea desde hace tiempo soluciones como un paso peatonal elevado sobre la M-45 o incluso una nueva estación de Metro que reduzca la presión del tráfico. Hernández subrayó que el problema no es la celebración de conciertos, sino el modelo con el que se están desarrollando. “No puede ser que la luz de Madrid sea a costa de apagar Getafe”, afirmó, denunciando que los grandes eventos se estén organizando sin tener en cuenta el impacto sobre los municipios colindantes. La reunión deja así una doble lectura: avances en la interlocución con los promotores, pero ausencia de compromisos firmes por parte de las administraciones que tienen la capacidad de ejecutar las soluciones.

El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, ha sido uno de los apoyos de Getafe a la hora de poner sobre la mesa los problemas del Iberdrola Music. En las últimas semanas ha mantenido una reunión con la empresa gestora, Lassenda Madrid Xperience para abordar los problemas estructurales de este espacio.
Son necesarias obras «para acondicionar adecuadamente el entorno si quieren que allí puedan celebrarse este tipo de citas con las debidas garantías”, han declarado. Las mejoras prometidas no han llegado y el delegado de Gobierno ha reiterado «la necesidad de mejorar las condiciones de movilidad, accesibilidad y seguridad del entorno de este espacio como exige la celebración de grandes eventos», reclamando de nuevo a la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid que tomen medidas y que trabajen de manera coordinada con el Ayuntamiento de Getafe.