
GETAFE/Política (04/05/2026) – El Ayuntamiento de Getafe ha presentado alegaciones contra la licencia del Mad Cool Festival, apoyándose en un histórico de mediciones acústicas que, según el Consistorio, evidencian un impacto “insoportable” sobre la población. El informe técnico señala que el barrio de Getafe Norte ya sufre una elevada carga sonora por la M-45, agravada por los eventos celebrados en el recinto Iberdrola Music de Villaverde.
La alcaldesa, Sara Hernández, ha afirmado que “los datos son demoledores, no es una opinión, es una realidad medida por técnicos”, subrayando que “este recinto es incompatible con la salud de nuestros vecinos”. En este sentido, denuncia que “el Ayuntamiento de Madrid no puede ignorar que sus licencias están provocando que vecinos de Getafe tengan niveles de ruido ilegales dentro de sus propios dormitorios” y reclama la “paralización de actividades que no garanticen el cumplimiento estricto de la Ley del Ruido».
El Consistorio insiste en que la zona ya está catalogada como área con superación de los objetivos de calidad acústica, por lo que la suma de macroeventos genera una saturación acústica que vulnera el derecho al descanso. Además, recuerda que existe una causa penal abierta contra el festival por superar los niveles permitidos.
Las alegaciones municipales se suman a las de colectivos vecinales, que también cuestionan la consolidación del espacio como recinto permanente. El proyecto incluye nuevas infraestructuras y conciertos de gran formato, lo que, según el Gobierno local, supondría un impacto directo sobre más de 32.000 vecinos.
El Ayuntamiento advierte además del incremento de la actividad en Iberdrola Music, cuya programación ha crecido un 425% desde 2023, pasando de cuatro a 17 jornadas previstas en 2026. Este aumento, sostienen, está generando problemas de movilidad y seguridad, con grandes concentraciones de personas en los accesos.
Getafe también critica la falta de inversiones en infraestructuras, como una conexión peatonal y ciclista entre Getafe Norte y Villaverde, y cuestiona que la Comunidad de Madrid mantenga un patrocinio superior al millón de euros anual para el evento pese a las molestias denunciadas.
“No puede ser que los vecinos del Bernabéu en Madrid o de la Ciudad de las Artes en Valencia tengan más derechos que los de Getafe o Villaverde”, ha señalado la alcaldesa, quien acusa a las administraciones implicadas de convertir este conflicto en una confrontación política en lugar de priorizar el descanso vecinal.