GETAFE/A fin de cuentas (26/06/2026) – Nos despedimos del curso con calor. Este será probablemente uno de los veranos más fríos del resto de nuestras vidas, así que hagamos lo posible por disfrutarlo. Cada año superamos récords, y cabe poco margen al optimismo.
La calentura nos arrasa y no solo la que viene de este cambio climático imparable, sino la que tenemos cada vez que encendemos la televisión. No me extraña el desafecto que produce hablar de política aunque la política sea lo que traspasa cada una de las realidades de nuestro día a día. Para bien y para mal. Y alguien tiene que tomar esas decisiones: ya sea arreglar una carretera (o darle una doble dirección), poner más médicos o privatizar servicios sanitarios, dar papeles y esperanza a migrantes que quieren aportar su granito de arena o ceder un espacio para que un deporte minoritario pueda crecer. Todo son decisiones políticas. Y nosotros, con nuestro voto, elegimos a los representantes que han de tomar esa decisión. No es verdad que no nos interese la política. Por pura lógica. Vivimos en comunidad y somos seres políticos. Puede que no nos interesen las personas que toman las decisiones o que reneguemos de sus valores o de sus actos, pero es lo que tiene la democracia, este sistema imperfecto que nos hemos dado pero que es el mejor posible para que tengamos al menos la posibilidad de castigar o premiar a quien no cumple con el mandato.
Hoy en GETAFE CAPITAL nos acercamos a la realidad de dos PERSONAS (¿de verdad hay que ponerlo en mayúsculas para recalcarlo?) que hoy se sienten visibles, solo por tener papeles. Migrantes que han tenido que empezar de cero, que se han enfrentado al rechazo social pero que también han encontrado una red en sus barrios donde han podido crecer y recuperar una vida digna. Rompen con mitos, con estigmas, con ideas preconcebidas y nos abren las puertas de lo que ha sido su realidad hasta que alguien les ha puesto un sello y les ha permitido vivir.
Hay mucho por lo que luchar en el día a día. Y cada cual lo hace a su modo. Peleando en el barrio por recuperar la movilidad, como Perales del Río, que enfrenta una nueva lucha (otra más) para no verse aislados entre sus calles y sentirse parte de Getafe. O cogiendo la silla de ruedas y recorriendo medio país hasta llegar a Getafe para visibilizar y recaudar fondos por las enfermedades raras. Es lo que ha hecho la asociación CaMinus que fue recibida en el municipio después de 11 extenuantes etapas con un cheque de 12.000 euros para la investigación.
Getafe sigue moviéndose, sigue creciendo , sigue peleando por sus derechos y luchando contra la injusticia. En septiembre se abrirá un periodo preelectoral que agitará aún más la vida política y a buen seguro contribuirá a enrarecer el ambiente. En nuestra mano está saber separar el grano de la paja y valorar lo realmente importante. Pero eso será a partir de septiembre. De momento, descansad, coged fuerzas, refugiaros del calor y disfrutad de unas merecidas vacaciones. ¡Nos vemos en septiembre!
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