El Zendal ‘roba’ a 27 sanitarios del Hospital de Getafe

Fotos: Pablo Cabellos

GETAFE/Sanidad (30/12/2020) – Ya han avisado a 27 sanitarios de Getafe de que están en la lista para trabajar en el Hospital Isabel Zendal de forma inmediata, con un preaviso de 24 horas. Algunos ya están ahí, otros están esperando la llamada. Ninguno había pedido el traslado.

Pasaron lo peor de la pandemia vestidas incluso con bolsas de basura a falta de equipos de protección individual, se contagiaron de Covid-19 y tuvieron que ver morir a pacientes a los que no llegaban a atender. Y cuando parece que empieza a vislumbrarse el final de la pandemia con la llegada de las vacunas, reciben la noticia de que tienen que trasladarse al flamante Hospital de Pandemias Isabel Zendal al que no han querido desplazarse de forma voluntaria más de un centenar de efectivos.

La enfermera Mónica Casero y las auxiliares Thalía Palacios y Anabel De la Flor, son tres de los 27 efectivos que han recibido la notificación del Hospital de Getafe de que serían trasladadas al Zendal de forma forzosa. “Estamos con contrato Covid las tres. Nos llamaron desde gerencia del Hospital de Getafe, para comunicarnos que estábamos dentro de la lista que había mandado la Comunidad para traslado forzoso al hospital Isabel Zendal”, explica Mónica. Eso fue a principios de diciembre. No saben nada más. La notificación les puede llegar con apenas 24 horas de antelación: “Sin respetar turnos, sin saber en qué condiciones, sin saber si nos van a renovar los seis meses igual que al resto de compañeros con contrato Covid…”. La incertidumbre es máxima, al igual que la indignación.

Thalía firmó el 24 de marzo en el Hospital de Getafe y está angustiada ante la noticia de que es una de las candidatas al traslado. “Ni siquiera sabemos cómo se han seleccionado a los que van forzosos, porque decían que eran los más nuevos, pero desde que yo firmé se ha contratado a muchísima más gente”. Y lamenta que no se valore todo el esfuerzo que han hecho: “Llevo desde marzo con el EPI: no hemos descansado en ningún momento… y que nos traten de esta manera, de mandarnos a otro hospital, me parece…”. No tiene palabras. Incluso se está planteando renunciar. “Tengo más de hora y media de trayecto hasta llegar allí: se me van 11 horas y media de mi vida yendo a trabajar allí. Vivo en Pinto”.

Mónica no se plantea renunciar. “He estado 13 años en la privada, y aposté por esto, así que no puedo rechazarlo. Tengo casa, tengo familia, tengo hijos… no me puedo permitir el lujo de estar un año penalizada y volver otra vez a la privada”. Vive en Getafe y cuando hizo su elección en la bolsa del Sermas marcó los hospitales que más le convenían. “De hecho no te llaman de otros hospitales que no tengas marcados. Ahora mismo nos están obligando y si nos negamos nos penalizan un año en la bolsa del Sermas. Aún siendo un hospital que no existe en la hoja que pasas por registro”, lamenta.

No sobra gente

La gente que llegó con contrato Covid, también hacen refuerzo a los servicios de otras plantas de hospitalización, “incluso con el peligro que conlleva salir de la zona sucia. Ahora que nos vamos, esas plantillas no saben cómo las van a reforzar. Tenemos una sobrecarga asistencial importante y encima ni los responsables saben cómo van a suplir a esa gente”. Dejan un hospital que tiene plantas cerradas para ir a un centro que “es una vergüenza. Es un hospital que hubiera funcionado en marzo, que se trató a la gente como se pudo. Son pacientes que necesitan tener su intimidad, poder ir al baño, no en salas diáfanas, con camisones abiertos, haciendo cambios posturales con el compañero al lado…”. Saben lo que les espera allí. Y saben lo que han pasado en esta pandemia. “Me acuerdo cuando entramos que nos poníamos bolsas de basura, porque no había EPI. Yo cogí el coronavirus y puse en riesgo mi salud y la de mi familia por querer trabajar. Están jugando con nosotros”, sentencia Thalía.

Luchando por su personal

Varios centenares de personas se dieron cita a las puertas del Hospital Universitario de Getafe para protestar por el traslado de personal al recién inaugurado Isabel Zendal. Hasta 27 efectivos figuraban en la lista de forzosos que, sin haberlo solicitado, serán trasladados paulatinamente al nuevo Hospital de Pandemias. María José Alonso, perteneciente a la plataforma de trabajadores Sanitarios Necesarios, explicaba que “han hecho un hospital que es como un hangar: Es el antihospital: no nos han preguntado a los sanitarios y ha salido lo que ha salido”, lamentaba.

Una situación que deja al Hospital de Getafe en cuadro. “Los profesionales ya teníamos una situación precaria aquí: llegó el Covid, contrataron gente, y hemos ido trabajando como hemos podido. Y ahora que estamos a expensas de ver la solución a esta pandemia, esta señora hace un macro hospital y dice, no voy a contratar a nadie, total ya lo tengo contratado. Y se lleva a la gente”, lamenta. Quitar 27 personas de Getafe implica “que aún va a haber más retrasos en quirófanos, consultas… y Atención Primaria se va a retrasar mucho más. No les dan cita, acaban viniendo aquí y se satura”. La solución hubiera sido más sencilla. “En todos los hospitales, también en este hay plantas vacías: se podían haber adecuado en lugar de gastarse ese dineral”.

¿Cuánto ha costado el Zendal?

Se había presupuestado inicialmente en 50 millones de euros, pero cuatro meses después, en noviembre, el coste ya duplicaba la cantidad inicial: 100 millones de euros. La inauguración prevista se retrasó un mes y hubo de esperar al 1 de diciembre para que se hiciera el acto de apertura. Aún tardarían algunos días en llegar los primeros pacientes derivados de otros hospitales a un centro que abre con un tercio de la capacidad prometida que iba a ser de 1.000 camas. En la inauguración también se supo que este hospital no iba a contar con quirófanos y los pacientes a los que se recomendaba derivar eran aquellos que no tuvieran un pronóstico con evolución grave. De hecho ya ha habido que trasladar desde el Zendal a un paciente que se complicó su situación y se le llevó al Gregorio Marañón. A los 100 millones se han sumado en las últimas semanas otros 25 millones más para poner en marcha el Instituto de Medicina Legal (IML), que funcionará como morgue del nuevo hospital, y para externalizar el mantenimiento del edificio.

Raquel González - Directora Grupo Capital

1 Comment

  1. Hipólito Timoneda

    4 enero, 2021 at 11:25

    OJALA TUVIERAMOS LA MISMA FACILIDAD DE CAMBIAR A LOS POLITICOS DE LUGAR.
    LOS MIOS Y EL RESTO YA SE DONDE LOS MANDARIA: ¡¡¡¡¡A LA MIERDA¡¡¡¡