Individualismo competitivo (neoliberalismo), frente a cooperación comunitaria (defensa de los bienes públicos)
GETAFE/Tribuna con acento (19/10/2026) – ¡¡POR FIN!! Así exclamaba el líder del Partido Popular (PP) ante el anuncio del adelanto electoral. A renglón seguido anunciaba que las primeras medidas tratarían de desmontar las leyes, pactos y políticas implementadas durante el gobierno de coalición (PSOE y Sumar), con partidos independentistas y de izquierda. En segundo lugar, apuesta por la eficiencia fiscal, la bajada de impuestos, la simplificación burocrática y la atracción de inversión internacional para fomentar la creación de empleo. Por su parte VOX, bajo el eslogan “Vota lo que importa”: Apuesta por la defensa de la unidad e identidad nacional y primacía de las leyes nacionales sobre directivas comunitarias (Agenda 2030). Endurecimiento de las políticas migratorias, expulsión de inmigrantes ilegales y “prioridad nacional”. Derogación de las leyes de género (Ley Trans, Ley de Violencia de Género…), acompañada de incentivos económicos directos para la protección de la familia tradicional y la natalidad, así como la modificación del sistema de Pensiones. Ambas posiciones políticas, tratan de debilitar los sistemas e instituciones comunitarias y potenciar la mercantilización de los bienes públicos.
EN LA PARTE OPUESTA«Adelante» y «España avanza»: el PSOE trata de poner en valor los datos de crecimiento económico, la subida de las pensiones, el Salario Mínimo Interprofesional, el Ingreso Mínimo Vital, la protección de los cuidados, la Reforma Laboral y tantas otras conquistas en la pasada legislatura. Las coaliciones de la izquierda progresista (Frente Amplio y Coaliciones singulares/Territoriales…) proponen: defender los derechos conquistados y seguir avanzando en la transformación del país”. La izquierda se moviliza por defender y proteger los SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD y ello implica irremediablemente la subida de impuestos. En definitiva, una economía que crece debe orientarse a los que más necesitan la cohesión social: el desarrollo de los servicios de proximidad, la erradicación de la vulnerabilidad infantil, continuar con la senda de las energías alternativas, el control de la cesta de la compra, el acceso a la vivienda, la reducción de la jornada laboral y la conciliación familiar… factores todos ellos de “interés general”.
LA NECESARIA COHERENCIA “ENTRE EL DICHO Y EL HECHO”
Ello no es posible sin un sustento ético y una transformación profunda en las formas de hacer política, las propuestas, por más bien redactadas o ambiciosas que sean, corren el riesgo de quedarse en mero discurso, marketing electoral. Transformar la realidad exige pasar de la política como espectáculo o lucha por el poder a la política como servicio, ética del cuidado y construcción colectiva. La crisis actual de la política es, en gran medida, una crisis de confianza y de sentido. La finalidad debe vertebrarse por el valor, los derechos humanos universales como punto de partida y referencia.
LA ÉTICA EN LA GESTIÓN PÚBLICA Y COMUNITARIA no es un complemento decorativo. Como bien dice Amartya Sen, premio Nobel de Economía, la ética es como el oxígeno, solo nos damos cuenta de la importancia que tiene cuando nos falta, es la condición de posibilidad para que cualquier propuesta tenga legitimidad. La coherencia se demuestra cuando las formas de vida, las relaciones de trabajo y el uso de los recursos reflejan los mismos valores que se proclaman hacia afuera. Son necesarios el dialogo, la cordialidad, la amistad, el sentido de la compasión “del otro” en toda su plenitud.
LA ÉTICA DEL CUIDADO EN EL CENTRO. Inspirada tanto en los feminismos como en las visiones ecologistas, la política del cuidado sitúa las necesidades vitales (la salud, los afectos, la dignidad humana, los límites de la naturaleza, la dependencia) por encima de la acumulación de capital o la métrica del crecimiento económico ciego. Que todos seamos cuidadores de la vida. Al fin y al cabo, todos somos hijos del infinito cuidado que nuestra madres tuvieron al engendrarnos y al acogernos en este mundo, y así hemos de cuidamos para poder cuidar. Cuidar lo importante porque lo importante es cuidar. Y aquí residen dos desafíos: Uno, que cuidar deje de ser un atributo exclusivamente femenino y dos; el cuidado de la naturaleza y de la Tierra como nuestro hogar común. Cuidar es una responsabilidad de la Agenda Pública.
LACULTURA DE LA SENCILLEZ en el vivir para que todos podamos vivir. La cultura de la sencillez —o la sobriedad voluntaria— no es una invitación a la precariedad, al sacrificio ni al empobrecimiento; es una elección consciente de liberación frente a la lógica del consumo ilimitado y una condición indispensable para la justicia social y ecológica universal. Reorientar lo que entendemos por «buena vida». La verdadera riqueza no reside en la acumulación de objetos, sino en la profundidad de los vínculos humanos, el contacto con la naturaleza y la serenidad mental.
CONTROLAR LOS “EGOS” EN FUNCIÓN DEL PROCOMÚN, del bien colectivo y así hacer posible la construcción de una nueva sociedad desde abajo. Los egos pretenden ser el número uno, “el perejil en todas las salsas”. Es uno de los mayores destructores invisibles de los proyectos comunitarios y la gestión del procomún. Así nos va, cuando los liderazgos o el individualismo sitúan el reconocimiento personal por encima del propósito compartido, el espacio común se fragmenta y la confianza colectiva se destruye.
UNA NUEVA CONCEPCIÓN DEL PODER. Es preciso potenciar los procesos de autoorganización y de poder colectivo, sabiéndonos todos y cada uno sujetos de poder, protagonistas de nuestras vidas. La cuestión no se limita a la regulación y aprobar leyes, que indudablemente son importantes. No se trata (solo) de ocupar puestos de poder, sino de iniciar procesos y consolidar la presencia de la sociedad civil organizada, ejemplo manifiesto es la iniciativa de una Papeleta Única para un Senado de Progreso.
EL ESPACIO PÚBLICO COMO FORO:LAACAMPADA como símbolo, reivindica la plaza pública no solo como zona de paso o consumo, sino como espacio de debate de la ciudadanía y ejercicio directo de la democracia. Ha transformado los problemas que suelen vivirse de forma individual e aislada (incapacidad para emanciparse, alquileres inasumibles, inestabilidad laboral) en demandas comunitarias. Como decía la pensadora ecofeminista Vandana Shiva, la verdadera política no empieza en las grandes cumbres institucionales, sino en el suelo que pisamos y en la manera en que nos relacionamos unos con otros.Cultura de organización desde la base, resistencia civil pacífica, creación de redes vecinales, negociación colectiva, son claves para avanzar como sociedad, donde el Estado escucha las demandas de “interés general” y protege.
La cita tendrá lugar el sábado 17 de octubre con demostraciones de primeros auxilios y exhibiciones de medios de la Cruz Roja, el Ejército, la Policía Nacional, los Bomberos...